El problema del transporte está candente y hasta el momento no hay ningún cambio. Es una lucha de poderes en la que al final la peor parte la lleva el usuario.
La ministra de Gobierno y Justicia, Olga Gólcher, es consciente de esta situación. Por ello ya está establecido que el sistema adecuado que requiere el país es el de buses articulados. Ahora mismo los pliegos están listos.
Para Gólcher, es necesario que los transportistas comprendan que no van a salir del sistema, sino aquellos malos choferes, incluso habrá rutas alimentadoras, es decir, ellos van a tener su propio espacio, pero es necesario que cambien el mal servicio que han ofrecido hasta ahora.
Es que el sistema debe garantizar medidas de seguridad y efectividad, enfatizó Gólcher. Por ello están capacitando a los transportistas que deseen continuar debidamente en el transporte.
Señala "que el transporte debe cambiar cueste lo que cueste; si no se avanza se retrasa la gestión del presidente".
El punto de vista de la ministra Gólcher lo comparte el ministro de Turismo, Rubén Blades, quien espera los resultados de la Ley de Transporte y sus cambios para así mismo proponer una ley de transporte de turismo.
La deficiencia en el sector transporte que afecta la economía nacional, nos coloca en desventaja competitiva con el resto de los países de la región.
Los problemas que hay en el transporte público se repiten en el de turismo, ya que hay un desorden incontrolado. Incluso autobuses que no tienen placa de turismo realizan viajes, pero esto se maneja a través de contactos dentro del sector turístico, explicó Blades.
Dentro del sistema de transporte se encuentran dos promesas que corresponden a Obras Públicas: culminar la segunda fase del Corredor Norte y de la Autopista Panamá - Colón , así como culminar la ampliación a cuatro carriles la vía Interamericana , la vía Tocumen- Felipillo y Chitré - Divisa.
Para cada una de estas promesas el ministro de Obras Públicas, Benajamín Colamarco tiene una respuesta; señala que los tramos Tinajita - Club de Golf y los ramales de Villa Lucre y Las Trancas a la Domingo Díaz han avanzado más del 50%, por ello las autoridades de Obras Públicas han establecido que para diciembre del 2007 debe haber terminado esta etapa. Mientras que para diciembre de 2008 se debe completar el tramo del Corredor Norte desde Tinajitas hasta Tocumen, en Belén.
No obstante, este mes debe licitarse del tramo adicional que va desde la 24 de Diciembre hasta Pacora, a cuatro carriles. Otro tema es la ampliación desde Arraiján hasta La Chorrera, la cual está en plena ejecución y para el mes de octubre del 2007 se debe terminar la ampliación. En la rehabilitación de la vía Transístmica desde Villa Zaíta hasta Alcalde Díaz se invierten cerca de 34 millones de balboas. Y se ha invertido en la recuperación de la red vial de la ciudad.
El transporte público es un servicio que al transcurrir los años ha quedado obsoleto y deficiente. Este gobierno tiene la obligación de adoptar medidas en beneficio de la gente. El transporte público de pasajeros es un caos que ha persistido por años. Una "papa caliente" de la que ningún gobierno ha querido hacerse cargo. Mientras tanto miles de usuarios sufren las consecuencias de un servicio inseguro e ineficiente que afecta negativamente la calidad de vida de las personas.
Hace casi seis años se aumentó la tarifa del transporte público de quince a veinticinco centésimos, con el compromiso de los dirigentes de modernizar y mejorar el servicio, lo cual incluía el reemplazo de los denominados "Diablos Rojos". Pero no hay cambios.
Mientras tanto entre los anhelos de los panameños está contar con un sistema de transporte masivo, ordenado, rápido y seguro, sin congestionamiento, libre de contaminación y económico, que permita a los habitantes de menores ingresos realizar sus actividades con poco dinero y en menor tiempo.
La deficiencia en el sector transporte que afecta la economía nacional, nos coloca en desventaja competitiva con el resto de los países de la región. La falta de capacidad para poner en acción disposiciones o políticas de transporte, nos lleva a la conclusión de que es necesaria una intervención urgente de nuestros gobernantes para corregir estas anomalías.
Igualmente, detectó que existía una inadecuada implementación de los incentivos, tales como el Fondo Especial de Compensación de Intereses (FECI), la ley 24 (gente que cobró y no sembró) y la ley 25, al igual que la clasificación de la carne, entre otras.
Para los productores, poco o nada de este panorama ha cambiado, aunque las autoridades dicen lo contrario.