El árbitro Peraita Soler fue despedido este domingo en Onda (sureste) con una lluvia de claveles al término del encuentro de liga de tercera división Onda-Carcaxent (3-1) como protesta por los errores arbitrales cometidos.
La directiva del Onda decidió esta semana que el público trocara los insultos por las flores para protestar cada vez que el árbitro se equivocara, por lo que repartió 700 claveles rojos y blancos, los colores del equipo, entre los aficionados que acudieron a ver el partido entre el Onda y el Carcaxent. Además, colocaron un ramo de claveles en el vestuario del trío arbitral, para protestar contra los errores arbitrales de los que el club considera que ha sido víctima en las últimas jornadas.