El presidente de la IAAF, el senegalés Lamine Diack, calificó de "desastre" el escándalo protagonizado por la estadounidense Marion Jones, que confesó el 8 de octubre pasado haberse dopado para los Juegos Olímpicos de Sydney 2000.
"El caso Marion Jones es un desastre para nosotros porque casi desde que empezó a practicar el atletismo (antes era jugadora de baloncesto) ha estado permanentemente en la cima. Ahora lo que tenemos que hacer es seguir trabajando y especialmente en la educación de los jóvenes", declaró Diack.
Fuera de la decepción que le supuso Jones, Diack piensa que el año 2007 ha sido "magnífico".