LA incontrolable lluvia, haciendo de las suyas, no fue impedimento para que llegara a nuestra sala de redacción la "Reina del Merengue", Milly Quezada.
Con una inigualable y contagiosa sonrisa, la merenguera contestó a cada una de nuestras interrogantes en cuanto a su vida, familia, y sobre todo, en relación a a su carrera profesional.
Milly, lleva más de 25 años en la vida profesional, asegura haber nacido para cantar. "Uno nace con esa actitud, me fascina cantar; y los momentos de sacrificio, la verdad, han valido la pena; la profesión es casi como una vocación".
Esta inigualable artista y madre de familia, resalta que ha vivido una etapa linda del merengue, principalmente, aquellos momentos de premiaciones que son orgullo para su país, República Dominicana.
La agrupación que un día llevó el nombre de Milly, Jocelín y los Vecinos, se convirtió en una etapa muy hermosa con sus hermanos, cuyo capítulo ya pasó al recuerdo, pero que le dieron paso a lo que en realidad es Milly Quezada, hoy en día, "única en el género".
Quezada nos confiesa que no ha sido nada fácil el largo camino recorrido. "En esta profesión uno paga una cuota muy fuerte, en términos personales, y se invierte mucho tiempo. Yo felicito a todas aquellas mujeres que trabajan en esta carrera y llevan en sus manos la difícil labor de cumplir con los roles de madre, esposa, amiga y amante. Las que cumplen esos requisitos son reinas todas", señaló esta diva dominicana.
"Yo no hago vida personal, el poco tiempo que estoy en casa se lo dedico a mis hijos, a mí misma, a regar el patio o las flores, irme de compras, salir con mis amigos, pero en sí, la agrupación se ha entretejido con mi vida personal", manifestó.
Pese a todas las penas y sufrimientos, posterior a la pérdida de su esposo -hace más de diez años-, nos confiesa la cantante que pensó en no volver a pisar un escenario, pero la fe en Dios, el apoyo de la fanaticada y sus amigos más allegados, fue el impulso que hizo que la hizo retornar.
Satisfecha de todo lo que ha podido conseguir, asegura sentirse humilde, sencilla y muy alegre.
La combinación de merengue y "reggaeton" es una de las mezclas que posee su último disco "MQ", que arrancó con "Mala palabra". "Lo he hecho sólo para retratar el tiempo, puesto que no soy reguetonera, soy merenguera a la tambora", enfatizó.
El arreglo musical de ese tema estuvo a cargo de su hijo Miguel Antonio y lo interpreta a dúo con Héctor el Bambino.
Muchos señalan que debido a esta nueva etapa, existe una posible disputa entre la "Reina del Merengue" y la "Mujer de Fuego". Mily aduce " nunca ha existido, son cuentos de la gente y no le paro bola".
"Olga Tañón es una mujer excepcional, en torno a lo que hace, pero particularmente esta mujer ha hecho una labor muy admirable, porque ha obtenido galardones por interpretar el merengue con el garbo, la dulzura y elegancia, como una diva", reveló Quezada.
Entre risas y carcajadas proseguía nuestra muy emotiva entrevista, cuando la artista nos confesó unirse al llamado expuesto por Olga Tañón, buscando mujeres agresivas y con carácter.
La esperanza de volver a encontrar el verdadero amor es algo que no escapa para Milly. "Soy de las mujeres que cree tener un final feliz; que lo mejor está por venir; el mayor galardón está por obtenerse, y día a día hay que disfrutar tanto de las penas como de las alegrías". Indiscutiblemente que las bendiciones vienen de arriba y para esta "Reina del Merengue", lo que tiene y lo que és, se debe sólo a Dios.
Lo mejor está por venir
Milly Quezada, "el tener los pies sobre la tierra es la clave del éxito de todo artista, teniendo en cuenta siempre al Todopodero".