Escritor
A veces nos preguntan algo y damos una respuesta: una afirmación, una negación o un por qué, y creemos que ha sido nuestra opinión lo que hemos dicho, a secas, sin detenernos a pensar cómo se formó esa opinión.
Consciente o inconscientemente, somos movidos por las huellas de nuestro pasado – nuestra crianza, nuestra educación formal y experiencias –, las corrientes sociales – la publicidad, las modas – e incluso el clima. Somos más influenciables de lo que a veces creemos.
Y eso que no he mencionado lo que la ciencia genética ha descubierto. Resulta ser que rasgos de nuestra personalidad, claros defectos y hábitos, pasan de padres a hijos inscritos en nuestro ADN. ¿Qué te parece? Es más, se dice que con la fuerza de la voluntad una persona puede cambiar sus malas costumbres y con esto hacer mutar, en la siguiente o dos generaciones más adelante, la genética de sus descendientes. O sea que nuestras ideas y opiniones también están relacionadas con nuestra herencia.
Pero han habido personas que, más que pretender ser dueños de sus ideas, se han esforzado por hacerse consciente de qué provoca sus ideas. Ese es el camino correcto, ¿no crees?
Casi todos los escritores latinoamericanos que fueron punta de lanza de nuestra cultura, a la par que escribían sus cuentos, novelas o poemas, redactaban una obra crítica que daba base a sus propuestas estéticas. Julio Cortázar se adscribió teóricamente al existencialismo y al surrealismo mientras llevaba a la práctica un proyecto literario con estas características. En otras palabras, intentaba hacerse consciente de lo que le movía.
En fin, no es exagerado asegurar que nuestras opiniones no son, en su totalidad, nuestras: es la tradición, las circunstancias del momento, el más puro azar y un largo etcétera lo que nos hace reaccionar de forma particular.
Ahora, ¿de qué dependen las opiniones de los panameños? Sería interesante entender qué tradición nos hace tener el acento que tenemos, qué experiencias históricas nos han dado nuestra personalidad. En las siguientes entregas hablaremos de cómo nos han influido la música de Rubén Blades y los tan criticados "diablos rojos", ¿nos acompañas? Hasta luego.