El uruguayo Sebastián "Loco" Abreu, goleador del Cruz Azul mexicano, que ayer sufrió un grave accidente de tránsito en su país, es un luchador nato, acostumbrado a superar las dificultades a base de constancia y tesón.
El accidente le llega en un momento difícil de su carrera deportiva, ya que después de ser, con 19 dianas, el líder goleador del torneo mexicano de verano que concluyó a mitad de año dejó de ser considerado una pieza clave del Cruz Azul después de regresar del Mundial de Corea del Sur y Japón.
De hecho Abreu había manifestado hace unos días su interés en dejar el Cruz si no cambiaba su situación. No es de extrañar su enfado si se tiene en cuenta que se había consolidado como el mejor fichaje del año en el fútbol mexicano.
Sin embargo, el Cruz Azul le ofreció hoy todo su respaldo y su directivo Benito Pardo aseguró que espera que el delantero no tenga problemas de lesiones porque el equipo le espera para el 26 de diciembre, cuando se conocerá al nuevo entrenador.
Los 19 goles de Abreu superaron por uno la marca que el mexicano Jared Borgetti impuso en el Verano de 2000, en una historia de torneos cortos que empezó en 1996.
Llamado el "Loco" por su desenfadada forma de comportarse en el terreno de juego, Abreu ha dejado ver en la Liga mexicana su capacidad para quitarse la marca rival, su velocidad en el arranque y la ubicación y dominio que tiene del área chica para anotar.
El Cruz Azul desembolsó 800.000 dólares al Deportivo de La Coruña por el préstamo del uruguayo a fin de hacerlo volver a México, donde en 1999 y a principios de 2000 tuvo una excelente actuación con 29 goles.
Las facultades goleadores de Abreu lo llevaron con 21 años al Deportivo de La Coruña, que pagó 7,5 millones de dólares por su ficha y con el que anotó cinco tantos para iniciar una aventura que lo ha llevado desde el Gremio brasileño al Cruz Azul mexicano.
Después de su paso por Brasil, Abreu llegó a los Tecos de México en el Invierno de 1999 y anotó 15 tantos para ser campeón de goleadores en un título que compartió con el mexicano Everaldo Begines (del León) y el ecuatoriano Agustín Delgado (entonces con el Necaxa).
En el Verano de 2000, Abreu registró 14 dianas con los Tecos para ser subcampeón de goleadores, justo por debajo del mexicano Jared Borgetti, que en ese torneo logró 17, la marca