Osasuna requiere de un partido perfecto, sin los despistes de los últimos minutos, para romper las quinielas ante un Barcelona que ya dispone, en la penúltima jornada de la primera vuelta, de los 44 puntos que anhela el equipo rojillo para asegurar la permanencia.
El conjunto de José Antonio Camacho, a 3 puntos de los puestos de la salvación, se agarrará a su pegada en los tres últimos encuentros en casa, en los que ha conseguido dos victorias y ha metido 11 goles (3 al Almería, 3 al Valladolid y 5 al Getafe), para sorprender al líder.
Con las bajas por lesión de Xavier Margairaz, Roversio Rodríguez, Eduardo Fernández Dady y Kike Sola, Camacho podría plantear ante el Barcelona un sistema con un trivote (Patxi Puñal, Javad Nekounam y Krisztian Vadocz), dos volantes (Juanfran Torres y Jaroslav Plasil) y Walter Pandiani como hombre más adelantado.
Con Roberto Fernández en la portería y la zaga habitual formada por César Azpilicueta, Sergio Fernández, Miguel Flaño y Nacho Monreal, Camacho introducirá seis cambios respecto al partido de Copa ante el Athletic, aunque sólo tres en relación con el último encuentro liguero en Sevilla: Juanfran por Javier Flaño, Puñal por Héctor Font, que ni siquiera está convocado, y Pandiani por el lesionado Kike Sola.
El Barcelona afronta este encuentro con el propósito de no otorgar ninguna concesión a sus rivales y de alcanzar el récord de puntos en la primera vuelta, que obtuvo el Real Madrid la temporada pasada, al sumar 47 puntos.
Con 44 puntos en diecisiete jornadas, el conjunto catalán aún dispone de dos partidos (Osasuna y Deportivo) para alcanzar y superar a su máximo rival en esta estadística, pero para ello deberá esforzarse como no lo ha hecho hasta ahora en un campo que se espera esté helado.
Unas condiciones que no van a contribuir al espectáculo ni a que el Barcelona pueda exhibir su mejor fútbol, aunque en situaciones extremas también se ha visto este año el equipo que entrena Josep Guardiola, como fue en el anegado campo del Málaga, y el equipo barcelonista se llevó el triunfo por un inapelable 1-4.
El segundo encuentro del año llega para un Barcelona que se muestra incontestable, así también acabó el 2008. Después de superar, no sin problemas al Mallorca en el Camp Nou (3-1), el equipo de Guardiola realizó una exhibición de fútbol contra el Atlético de Madrid en la Copa del Rey (1-3), con Leo Messi como goleador. Su hat trick le valió salir del Calderón aplaudido por la afición rival.
El estado de Messi, máximo goleador del equipo en las tres competiciones (19 goles), y de Samuel Etoo (18), máximo goleador de la Liga, es determinante para que el Barcelona sume por victorias casi todos los partidos.