Hace cuatro años cuando Mariano Rivera dio muestras de debilidad al mundo, sus detractores se frotaban las manos con alegría, viendo cómo la luz del panameño se apagaba. Hoy, Rivera le da otra cara al mundo, al llegar al salvamento 602 de su carrera, poniéndose en la cima de las estadísticas de los cerradores de las Grandes Ligas.
Con estos números no es impensable que el panameños roce fronteras más allá del pensamiento. Resulta que Mariano, con toda su disciplina y consistencia, puede coquetear con los 700 salvamentos.

Tomando en cuenta esta segunda juventud de Rivera, el “cutter” que aún hace tanto y la tranquilidad espiritual del panameño, no sería una idea tan descabellada como parece.
Números.
Las cifras son frías y un poco aburridas, pero si le ponemos un poco de atención, tendremos la respuesta sobre la posibilidad del rescate 700 de “Mo” Rivera.

Rivera, en dos años puede llegar a la casi inalcanzable cifra de 700 rescates, si continúa el paso de completar 100 salvamentos en un período de dos a tres años.
Para muestra un botón. Mariano Rivera consiguió su primer salvamento el 17 de mayo de 1996, frente a los Angelinos de California y logró sumar 5 salvamentos en esa temporada. Al año siguiente alcanzó 43 rescates.

Tres años después, en 1999, el panameño sumó su rescate número 100 de su carrera, en el choque donde le “apagó las luces” a los Marlins de la Florida.
Con el centenar de rescates, Mariano se convertía en un taponero dominante y temido en las Mayores.

Los cien salvamentos eran historia. Rivera fue más allá y como todo profesional, con hambre de triunfo, dos años más tarde, el primero de agosto del 2001, los Vigilantes de Texas se convertían en la víctima número 200 del pelotero nacido en Puerto Caimito.
Esta consistencia de Mariano asombraba y como un depredador siguió con ese apetito voraz de agrandar su cifra. Y fue el 8 de mayo del 2004, tres años después, en un partido frente a los Ray de Tampa Bay, donde Rivera llega a 300 rescates, a la mitad del camino recorrido en el presente.
A pesar de que Rivera siente que todo esto son números y nada más, la fama de Mariano estaba hecha en las Mayores y su reino del terror se incrementó. El 16 de julio de 2006 el cambio de cifras llegó. Mariano Rivera salvó su juego 400 de su carrera, preservando la victoria de los Yanquis frente a los Medias Blancas de Chicago. En ese entonces Rivera era el cuarto mejor rescatador, solo por debajo de Lee Smith, Trevor Hoffman y Jhon Franco.
En un abrir y cerrar de ojos llegaron los 500 salvados. Rivera sumaba el 28 de junio de 2009 su quingentésimo rescate de su carrera con los Yanquis. Hay que recordar que Rivera, en el 2007, no le fue tan bien y solo pudo lograr n 30 partidos salvados.
Con los quinientos en la bolsa, las cosas se veían viento en popa, y fue el 13 de septiembre de 2011 cuando “El Expreso” de Puerto Caimito sumó su salvamento N.°600 en las Mayores y siete días después implantó una nueva marca en salvamentos con 602.
Según los cálculos de los conocedores, Rivera debe terminar este año con 605 juegos salvados.
Conocedor.
Para Martín Crespo, instructor de béisbol, Rivera se ha mantenido siempre en buenas condiciones durante su carrera.
“Bueno, hablar de 700 es mucho, puede llegar a 650, pero viendo a Mariano como entrena y se mantiene, no es impensable que nos puede dar otra alegría en dos años”, dijo.