El arbitraje panameño ha estado en el ojo crítico durante las últimas semanas.
Una serie de "errores" que se han venido suscitando por parte de los silbantes ha dado pie a duras críticas por parte de dirigentes, jugadores y técnicos de la LPF.
La gota que derramó el vaso se produjo dos semanas atrás, con el polémico “gol fantasma” en el duelo entre Tauro y Sporting.
Ante está problemática, todos han emitido su opinión, pero ¿y la contraparte?
Rolando Vidal, quien ha sido el villano de la película en esta historia, expuso su punto de vista sobre la situación.
Pasa en todas partes del mundo.Vidal, quien habló en nombre del arbitraje, dijo sentirse tranquilo a pesar de las muchas acusaciones, ya que ellos no han quebrantado las reglas.
De que ha habido errores, de eso es consciente, pero el silbante considera que esto ocurre no solo en Panamá, sino en todas partes del mundo.
A esta opinión de Vidal se le suma la de la mayoría de sus críticos, quienes reconocen que los árbitros se pueden equivocar por ser humanos.
No hay crisis.Los sucesos que se han venido dando hacen pensar que el arbitraje está atravesando una crisis.
Empero, la contraparte (árbitros) piensa todo lo contrario.
Vidal sustenta este argumento basándose en lo siguiente: "Si los árbitros panameños no estuviéramos haciendo las cosas bien, no pitaríamos en el exterior, pero es normal que siempre haya gente inconforme con nuestro trabajo".
Incómodos, pero... En el fútbol, los árbitros pasan a ser tan importantes como los jugadores, debido a que una decisión suya puede terminar por definir un partido a favor de un equipo u otro.
De este protagonismo que se menciona, los árbitros son conscientes, mas ellos se han sentido incómodos por las críticas que les han llovido.
Uno de los dirigentes de la Comisión Arbitral (del cual nos reservamos el nombre) se vio sorprendido cuando este medio lo indagó días atrás sobre el por qué Vidal cumpliría dos fechas sin pitar en la LPF. El dirigente, en un tono de molestia, respondió: "No entiendo por qué usted me hace esa pregunta. Hay otros árbitros que han dejado de pitar durante un periodo y jamás nadie me había cuestionado a mí por esto". Luego de unos minutos, y ya más calmado, reconoció el hecho de que los silbantes son parte importante en el desarrollo del juego, pero que aquí en Panamá no están muy acostumbrados a tener tal protagonismo.
Al igual que el dirigente antes mencionado, Vidal concluyó en lo mismo: "Nos incomoda recibir críticas como a cualquier persona, pero entendemos que tenemos mucho protagonismo en este deporte".
Cuentan con el equipo.Contrario a lo que se mencionaba con respecto a que los jueces panameños no tenían el equipo necesario para su preparación, Vidal desmintió esto diciendo que ellos tienen lo necesario.
"Contamos con el equipo que necesitamos para prepararnos. Tenemos televisores, videos, laptops. Lo único que nos hacía falta era un local para reunirnos y discutir sobre diversos asuntos, pero hace poco se nos facilitó un espacio en el Rommel Fernández", señaló Vidal.
Otras responsabilidades.El réferi también quiso dejar en claro que el motivo por el cual algunos árbitros se ausentan de ver acción en ciertas fechas responde directamente a dos factores.
El primero de estos se debe a que "el 99 % de los árbitros tienen otras profesiones o estudios fuera de la carrera arbitral", así lo dijo Vidal. Esto los obliga entonces a pedir permisos en sus trabajos, los cuales a veces son negados. Ante este panorama, a ellos (árbitros) les toca solicitar un permiso a la Comisión Arbitral para poder cumplir con sus obligaciones laborales.
El segundo de estos motivos se debe a la rotación que implementa la Comisión Arbitral entre los silbantes. "Nuestra rotación es continua", aseguró Vidal.