Londres dio ayer por cerrado su verano deportivo con un multitudinario desfile por el centro de la ciudad en el que los deportistas olímpicos y paralímpicos británicos celebraron el éxito de unos Juegos que han desatado el orgullo de los ciudadanos del Reino Unido.
Decenas de miles de personas salieron a la calle a lo largo de un recorrido que llevó a casi 800 atletas desde el este de Londres, cerca del Parque Olímpico de Stratford, hasta el Palacio de Buckingham, pasando por algunos de los enclaves más reconocibles de la capital británica, como la plaza de Trafalgar y la catedral de San Pablo.
Los atletas recorrieron casi 5 kilómetros a través de una multitud entre la que ondeaban innumerables banderas británicas en una comitiva formada por 21 camiones con remolque descapotable.
A bordo del primer vehículo, con sus dos medallas de oro al cuello, saludaba el atleta local de origen somalí Mo Farah, que a sus 29 años ha cambiado este verano el panorama del fondo mundial al imponerse en las pruebas de 5,000 y 10,000 metros.
La llegada de los atletas al palacio de Buckingham provocó la euforia entre el público, un día después de la ceremonia de clausura de los Paralímpicos.