A principios de esta semana, se dio inicio a los XIII Juegos Deportivos Estudiantiles 2008, CODICADER "Consejo del Istmo Centro Americano del Deporte Escolar y la Recreación" con sede en Tegucigalpa, Honduras, y Panamá viajó con una representación de 240 atletas que verán acción en 12 eventos.
Los objetivos del Ministerio de Educación (MEDUCA) y el Instituto Panameño de Deportes (PanDeportes) son: continuar con el trabajo realizado en el deporte colegial, demostrando en la competencia los avances alcanzados en esta materia; superar la cantidad de medallas alcanzadas en los pasados juegos y consolidar los talentos nacionales.
Estos objetivos los veo bien claros, pero qué pasa con el atleta, ese estudiante que se esforzó por conseguir la medalla o la participación en el evento. A este estudiante, el colegio debería ponerlo como ejemplo para sus compañeros y premiarlo, ya sea con una beca para terminar sus estudios, la exoneración en los diversos costos en sus estudios (talleres, laboratorios, papelería, etc.), brindarle bienestar social, transporte o algún otro beneficio que ofrezca el plantel. Un "jacket" con el distintivo del colegio, nombre impreso y el deporte que practica, sería algo de orgullo que llevaría cualquier atleta.
Un estudiante modelo será visto por los demás como imagen y acciones a copiar.
Un medallista de oro no solo tiene que ser de Olimpiadas, Mundiales, Panamericanos, Bolivarianos, Centroamericano y Centroamericanos del Caribe; otras justas como las distritoriales, provinciales, nacionales y este torneo internacional CODICADER hacen méritos para que un atleta asegure sus estudios y su vida deportiva.
En la época escolar (9 meses) es la masificación que presentan los estudiantes, y los profesores de Educación Física deben aprovechar y sacarle beneficio con la asistencia a los planteles.
Por mi parte, solo me queda decir que a todo atleta estudiantil se le debe brindar su sitial y tratarlo como un ejemplo a seguir.