La saga del bate de corcho del toletero dominicano Sammy Sosa continuó ayer con la confirmación que ninguno de los cinco bates que había entregado al Salón de la Fama tiene corcho en su interior.
Los cinco bates fueron examinados y en ninguno de ellos se halló corcho o nada antirreglamentario de acuerdo a la información ofrecida por la oficina de las grandes ligas del béisbol. La decisión de examinar todos los bates que ha utilizado Sosa fue tomada por los directivos de la oficina del béisbol para completar la investigación que abrieron después que el jardinero dominicano de los Cachorros de Chicago fue expulsado el martes del partido que su equipo disputaba contra los Mantarrayas de Tampa Bay y rompió un bate que tenía corcho por dentro.
El Salón sometió los bates a rayos X y tomografías para asegurarse que no había nada ilegal y conseguir que el daño en la credibilidad de Sosa sea el mínimo después que declaró que se había equivocado al utilizar el bate con el que realiza los entrenamientos.
Las autoridades del béisbol confiscaron otros 76 bates de "Sammy" y los sometieron a exámenes, pero en ninguno se halló nada, como había asegurado Sosa cuando dijo que nunca había utilizado bates alterados con corcho ni lo necesitaba.
Sosa conectó su jonrón número 500 el pasado 4 de abril y entregó el bate a representantes del Salón en una ceremonia que tuvo lugar en el mismo terreno de juego el 13 de ese mes. Los otros cuatro bates de Sosa fueron donados en 1998; tres de ellos fueron recogidos directamente por personal del Salón sin que pasasen por otras manos después de haberlos utilizado.
Sosa usó esos bates al fijar un récord de 20 cuadrangulares en un solo mes, cuando batió el récord de jonrones por un pelotero de los Cachorros (los 56 que había disparado Hack Wilson) y cuando superó la marca histórica de 61 de Roger Maris.