El 23 de julio del 2006, en el Sangyo Hall en Ishikawa, Japón, el filipino Rolly Lunas le daba una transformación a su vida. El primer paso fue adoptar el término "Matsushita", como su nuevo apellido en el mundo del boxeo.
Lunas llegó a Japón con marca de 19 victorias, seis derrotas y sin empates. Dos años después ha sumado seis victorias más, un empate y no ha perdido. De esos seis triunfos, cuatro fueron por la vía del cloroformo.
Los números, la fuerza y la constancia son las constantes del filipino desde que llegó a Japón.
Rolly Lunas, clasificado mundial de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), asume el reto de su vida, intentar destronar al panameño Anselmo "Chemito" Moreno.
Antes de radicarse en Japón, Lunas tenía marca de un triunfo y cinco derrotas en peleas celebradas fuera de Filipinas.
Nunca ha peleado fuera de Asia, pero este 30 de octubre, en la ciudad de Panamá, buscará dar la gran sorpresa.