Esas designaciones han estado precedidas de ceremonias en las que se combinan la exaltación de los valores deportivos con algo de política populista y son el producto de la creación de la Condecoración al Mérito Cultural y Deportivo de la República de Panamá, a cuyos receptores se les llama embajadores.
En el ámbito deportivo esta distinción ha sido otorgada a Irving Saladino, Laffit Pincay, Vicente Mosquera, Celestino Caballero, Roberto Vásquez y Kevin Kuranyi.
Pero una pregunta queda en el aire: ¿Qué representa realmente ser un embajador deportivo en Panamá?. Según el decreto que regula el asunto esos embajadores no tienen funciones, no reciben remuneración, ni pasaportes diplomáticos u oficiales, sólo un pergamino o diploma firmado por el Presidente de la República y el ministro de Relaciones Exteriores.
En la Gaceta Oficial (25471) del 25 de enero de este año, aparece el Decreto Ejecutivo No. 165, donde se deja claro que esto es sólo un reconocimiento y no un cargo público.
El artículo 3 de dicho decreto explica que no es un cargo diplomático, sino el reconocimiento de mayor importancia en el ámbito respectivo.
"La Condecoración Honor al Mérito Cultural y Deportivo será considerada como el reconocimiento de mayor importancia en el área de la música, el arte, el deporte, o la cultural general", dice textualmente el decreto. Dos de los embajadores deportivos, el jinete con más victorias del mundo, Laffit Pincay y el campeón interino supergallo de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB), Celestino Caballero concordaron al manifestar que no conocen en qué consiste aquello de ser embajador deportivo.
"La verdad es que no sé. Alguien me tiene que decir qué debo hacer o cómo puedo hacer para contribuir a este puesto. Espero tener información más adelante y poder trabajar en eso", expresó Pincay, quien agregó que se siente orgullo por la distinción.
Por su parte, Caballero dijo que sería muy importante para su carrera que el cargo tenga algunos beneficios, más que un diploma.
"No tienen función diplomática, pero sí deben seguir dejando en nombre de Panamá en alto en sus actuciones deportivas", expresó Cardoze.
AB: Eso se nota en proyectos como el de la Ampliación del Canal de Panamá, donde estamos en el proceso de divulgación, donde muchas personas han demostrado su opinión; algunos han cuestionado, y aquellos que han cuestionado o tienen una pregunta no pueden ser catalogados como enemigos o como malos panameños; ellos necesitan saber las respuestas a sus interrogantes, la gran preocupación es qué va a pasar con la plata; no se trata de si la ACP va administrar la inversión correctamente o no. La duda que hay es si el sistema: la Asamblea Nacional, el Órgano Ejecutivo y el Judicial, van a estar en capacidad de garantizar el buen uso de esos recursos, de esos ingresos que salgan del Canal. La percepción de la comunidad, porque no cree y no tiene confianza, es que no, que no va a ser. Entonces el gobierno tiene la gran responsabilidad, antes del referéndum, de dar las garantías necesarias, de comprometerse antes, después no vale. Tiene que comprometerse antes de que aquí los panameños vamos a respetar el tema del Canal como un acto de agenda nacional, donde se trata de algo sagrado en lo que no vamos a intervenir políticamente, donde vamos a respetar que esos ingresos ayuden a aliviar la pobreza extrema que hay en este país; donde seamos juiciosos, no llenando de burocracia y de nombramientos políticos los puestos en el gobierno para satisfacer el clientelismo político de los partidos, sino que vamos a hacer las obras y vamos a administrar correctamente, donde la sociedad civil tenga representantes. AB: Yo siento que todos tenemos la responsabilidad de fortalecer a los partidos de gobierno y a los de oposición, porque los partidos políticos son la base de la democracia. Los partidos no son malos, los individuos somos los que hacemos los resultados dentro de las cosas. Yo siento que hay un reto, yo siento que nosotros tenemos que ver que hacemos en nuestra sociedad y dar valores. Tener la conciencia de hay problemas, tener la voluntad política de querer aceptarlos y querer combatirlos. Tener el carácter de decir las cosas cuando hay que decirlas y no callarlas cuando uno debe hablar. Y tener la solidaridad con los problemas sociales que hay en este país. Esos son cuatro factores que debe tener todo ciudadano y yo creo que eso es lo que nosotros estamos promoviendo, que no importa si tú eres de gobierno u oposición, eres empleado o empresario, tú tienes una responsabilidad en tu comunidad. Esa es la base de la fortaleza de esta sociedad, y nosotros estamos tratando de crear conciencia con otros amigos de que este no es un problema PRD o de los panameñistas, o de los molirenas o de solidaridad. A nosotros nos preocupa que aquí haya un vacío político, que haya un espacio perdido donde los sectores más necesitados encuentren que la democracia no es la solución, y que sencillamente ese espacio sea llenado por grupos violentos o que vengan con proyectos populistas. Lo que me preocupa es que haya desconfianza en el sistema. No solo soy yo, yo me estoy haciendo eco de un gran número de panameños. AB: Creo que sí. Y el Gobierno va a encontrar solidaridad y apoyo en la medida en que el Presidente se comprometa públicamente a decir: señores... y a tomar las medidas necesarias. El problema es que la gente ve que detienen a personas, que hay casos en el que sencillamente salen libres por el problema de la Corte. Se trata de poner preso a los de cuello blanco y al hijo de la lavandera también. Yo creo que el Presidente tiene un reto porque nos encontramos en unos días muy importantes para el devenir de nosotros los panameños. Hay que tener la visión de un estadista y empinarse por encima de los compromisos políticos dentro de su partido y de sus copartidarios y levantar la mirada hacia el futuro de este país.
Vamos a decir que en un momento dado esa acción nos liberó de la Dictadura, así como se invadió Francia durante la Segunda Guerra Mundial y se liberó Francia, los aliados pidieron esa acción para liberar un país y no se pidió para acabar con los franceses. Yo siento que en estas circunstancias Panamá fue liberada de una opresión interna que estuvo armada con el concepto de la defensa del canal. Y siempre se lo dijimos, Ustedes crearon los gobiernos militares para defender el Canal, anteriormente lo habían hecho para defenderse de los grupos comunistas dirigidos por el Ché Guevara, y crearon gobiernos militares en la región, gobiernos militares de derecha, después se cambiaron pero ustedes fueron los que los crearon, esa fue la política de 1960 y 1970. Pueda ser que uno no entienda los detalles de cómo se dio, pero ellos fueron los responsables de Noriega, lo que pasa es que Noriega se les convirtió en el niño malo, en el que se portaba mal y no les hacía caso, pero ellos lo tenían para todo. Y eso fue lo que le dijimos. Aquí se agotaron todas las instancias de negociación para encontrar una salida, pero había demasiados compromisos: la droga, que era uno de los problemas más graves que estaban alrededor de la dictadura, y creo que eso fue lo que los convenció, por un lado, y por el otro se acercaba la fecha de la entrega del Canal y ellos le tenían temor a que Noriega tomara posesión del Canal. Para mí esa era una circunstancia a la que ellos se tenían que adelantar. Bueno que en el camino nos ayudó a los panameños a liberarnos, sí, pero fue porque confluyeron. AB: Nosotros no somos un grupo formal, somos muchos ciudadanos que pensamos de esta manera, con los temas de los valores, el judicial y el tema de la solidaridad con la responsabilidad social del ciudadano, no solo la empresarial sino la ciudadana, en la cual tienes que ser solidario con este problema porque revierte en mayor pobreza, mayor insatisfacción, mayores niveles de inseguridad en el país, esto nos va a pegar a todo. AB: Yo siento que ellos hacen anuncio, pero todavía no ha calado en la comunidad que estén decididos a actuar con la voluntad política que esto requiere. El presidente puede tomar acciones más directas puede exigir a su contralor mayor dinamismo. Cuando Chinchorro Carles era Contralor de la República se sentía una Contraloría que ejercía verdadera fiscalización sobre el gasto público. Inclusive limitaba y restringía a los propios ministros y a la presidencia en gastos excesivos; creo que el presidente tiene que dar ejemplos más directos de que él no va a depender de los compromisos políticos para que las cosas en este país se den como se deben dar. AB: Julio, yo te voy a ser franco. El problema de la corrupción no es exclusivo del PRD, el problema de la corrupción es un problema rampante en los partidos de oposición. El Partido panameñista no pudo ser más corrupto que en la administración de Mireya y fue un grupo de oposición que luchó junto a nosotros contra la dictadura de Noriega. Lo que pasa es que el Gobierno corrompe y cuando es absoluto corrompe de manera absoluta. Y así te lo digo con toda franqueza, en el molirena, en el panameñista en el PRD hay buena gente, pero también hay mucha gente corrupta. Pero cómo hacemos para que el sistema depure, bueno tendremos que colocar todos los escenarios de nuestra parte, para que no prevalezcan esas prácticas políticas del pasado todavía enquistadas. Yo creo en mucha de la gente joven que está dentro de los partidos, hablo con algunos de ellos. El problema del Presiente no es su equipo de gobierno, sino la gente que está alrededor de él que se quiere aprovechar.