Ni el factor campo pudo cambiar la suerte de los Knicks de Nueva York porque sus vecinos de los Nets de Nueva Jersey volvieron a ser superiores en el tercer partido de la primera ronda de la fase final y ganaron 81-78 para ponerse con ventaja de 3-0 en la eliminatoria al mejor de siete.
La clave del triunfo de los Nets, que se colocan a sólo un partido de conseguir por cuarto año consecutivo su pase a las semifinales, estuvo en el gran trabajo completado por el base Jason Kidd y el alero Kenyon Martin.
Kidd y Martin anotaron 19 puntos cada uno, con el base estrella que aportó también ocho asistencias, siete rebotes, cuatro robos de balón y dos tapones.
Martin dominó bajo los aros con su poder físico para capturar 15 rebotes y no tener respuesta por parte de los hombres altos de los Knicks.
El polémico alero de los Nets, al que Tim Thomas había amenazado con agredir si jugaba -está lesionado por una fuerte entrada que le hicieron en el primer partido disputado en East Rutherford- completó, a falta de 30 segundos para la conclusión del encuentro, una jugada de tres puntos que rompió la racha de cuatro minutos y medio de sequía de su equipo.
Los Knicks intentaron aprovecharse del "bache" de los Nets, pero de nuevo la figura del equipo, el base Stephon Marbury, no surgió para establecer la diferencia.
Los Knicks volverán a jugar el próximo domingo en su campo del Madison Square Garden para disputar el cuarto partido de la serie.