El actual (o viejo, puede decirse) conflicto COP-PANDEPORTES es un martirio perenne. El Comité Olímpico de Panamá exige respeto, ya que -en palabras de su flamante secretario general , Franz Wever- “es un injerencia (en los asuntos del COP) de PANDEPORTES controlar los gastos de preparación y participación de la delegación nacional que asistirá a los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Mayagüez, en julio”.
Y para hacer “respetar” su honra, Miguel Sanchiz, presidente del COP, y su séquito, deciden: inscribir sólo 10 atletas y el resto (más de 150 que se estaban entrenando en la Ciudad Deportiva Irving Saladino), que se “jodan”.
Eso sí, y léase bien: el COP, que tiene al dirigente del softbol Jorge Vega Canto (arrestado en días pasados por el delito contra el patrimonio) entre sus ilustres delegados, clama respeto, y quiere manejar los fondos del Estado en Mayagüez, porque ellos -todos- son personas honradas.
Y ni qué hablar del vicepresidente del COP, Fernando Samaniego, que, años atrás, estuvo envuelto en un lío por un de cheque “sin suficiente provisión de fondos”.
En fin, es la misma historia, con los argumentos de siempre y los personajes de siempre... Ah y se me olvidaba, las víctimas de siempre: los atletas.