El campeón europeo, un Manchester United dominador y en plena forma, se allanó hoy en Old Trafford su camino hacia otra final europea tras imponer su fútbol por 1-0 al Arsenal del español Cesc Fábregas, un equipo que mostró tremendas carencias creativas.
El once anfitrión ya dominó de manera más que obvia durante un primer tiempo en el que el conjunto que dirige el francés Arsene Wenger se mantuvo ausente.
En ese acto, el campeón acaparó la posesión, creó las oportunidades y tuvo contra las cuerdas a la línea defensiva de la formación londinense.
El capitán "gunner", el internacional español Cesc Fábregas, empezó en una posición más adelantada de lo habitual, sirviendo de apoyo al togolés Emmanuel Adebayor, ante la ausencia del ruso Andrei Arshavin, que no puede competir en este torneo, por haberlo hecho ya esta temporada con el Zenit de San Petersburgo, su anterior club.
La primera gran ocasión del duelo británico la tuvo en bandeja el anfitrión. Comenzó la jugada por la derecha un inspirado John OShea con un centro al argentino Carlos Tévez que logró frenar el español Manuel Almunia.
Continuó embalado el United, con un lanzamiento de esquina que asumió Michael Carrick y que encontró rematador en OShea, quien se encargó de poner a su equipo por delante a los 17 minutos de juego.
Almunia, el meta del once visitante, tuvo que trabajar sin descanso en la primera parte. Los "diablos rojos" presionaban el área "gunner", sobre todo con la presencia omnipresente del portugués Cristiano Ronaldo, que se colaba por todas partes, y creó un gran momento en el minuto 29.
El guión varió poco para la formación visitante tras el paso por los vestuarios. Aquí, el escocés Alex Ferguson decidía sacar al campo al galés Ryan Giggs, permitiendo al veterano jugador, que reemplazó al brasileño Anderson, sumar su intervención 800.
Mientras, la formación de Wenger continuaba sin atinar, sin entrar en el partido, con un fútbol muy alejado al notable despliegue de las últimas semanas y desperdiciando ocasiones.