ARAÍZ del escándalo que vincula al exjinete panameño Braulio Baeza en un supuesto fraude, Panamá América ha hecho una encuesta informal para saber qué piensan del "Chino" Baeza, la gente que lo trató de cerca.
De manera unánime todos tuvieron una frase laudatoria para el miembro del Salón de Fama, que en sus mejores momentos fue conocido como el "Jockey del Jet Set".
Pero nuestra curiosidad nos llevó a buscar una persona que hubiera convivido con Baeza y en ese andar nos topamos con Don Miguel Narbona.
A continuación un interesante relato escrito por Narbona, atendiendo una solicitud de esta redacción..
Siempre lo conocí como muy serio. Muy correcto.
En una ocasión, por mi inexperiencia, en el juego, y porque la gente sabía de nuestra amistad, un señor se me acercó y me dijo. Dile a Braulio que si pierde esta carrera, estoy cerrando con varios caballos y las dupletas pagan bien, y le puedo dar un buen salve.
Le pregunté a Braulio, .oye, tú qué opinas de esto?. Sin vacilar me dijo: dile al señor, que no se preocupe, que voy a perder por él y porque tú me lo pides.
Me sorprendió, pero Braulio ganó, y fácil. Cuando se desmontó, como yo tomaba las fotos en el hipódromo, me dijo, el martes quiero hablar contigo donde el abuelo (restaurante).
Ya me imaginaba lo que me iba a decir. Me dijo nunca más vuelvas a sugerirme ni a mí ni a ningún jinete algo como lo que preguntaste; aunque sé que tú no juegas y no lo hiciste por sacar provecho, pero no lo vuelvas a hacer nunca..
Luego a la semana siguiente me mandó a llamar al cuarto de jinetes, y me dijo, muy discreto, dile a tu amigo que se recupere jugando a este caballo (apuntándome con el dedo en mi programa el caballo).
Yo le dije, pero Braulio, si ese caballo no lleva chance, ha corrido 3 carreras malas. Dio media vuelta y se fue.
El caballo ganó, era Pan Tostado, ganó por 6 largos, pagó 14 dólares a ganador.
El martes siguiente en los establos me preguntó. ¿Se salvó tu amigo ?. Le dije, no, no le dije nada.
Me dijo, qué bueno, aprendiste la lección.
En Nueva York pasé 10 días invitado por él a su casa. Me sacó del hotel donde estaba. Había ido a un curso de fotografías, y el curso lo daban frente al hotel. Él fue, me sacó del hotel y me llevó a su casa en Garden City, lejos de donde yo tenía que dar mis cursos. Tenía que coger tren y subway. Él me facilitó uno de sus carros para ir a la estación del tren, y dejarlo allí para recoger el carro y regresar a su casa.
Él era de poco hablar. Yo me sentí honrado con su invitación, porque a su casa sólo había invitado antes a Antonio Eskildsen.
Entre las cosas que me contó, en aquella ocasión, cuando me mostraba los trofeos de sus triunfos, me dijo que el mejor caballo que él había montado era Buckpasser. Que se había ganado un clásico por cabeza a Shoemaker, pero el triunfo no fue en la meta, sino en la última curva. Él venía con Buckpasser detrás del caballo de Shoemaker, se puso detrás de él, cuando Shoemaker miró a su derecha, se sorprendió de ver a Braulio pegado a él, por el riel. Allí me gané la carrera me dijo. Sólo tienes que parpadear y pierdes. Shoemaker parpadeó.
Cuando le preguntaba por qué él exigía al caballo después de llegar a la meta, me dijo que a mí me ganan después de la meta, no antes.
¿Cómo así.? Me dijo..si tienes la actitud de ganar, no puedes pensar que vas a ganar y que la meta está allí y la vas a calcular y ganar bonito.. debes en todo momento tener esa actitud en la mente, la carrera termina para mí, después de la meta. ¿Me sigues?, me preguntó.. Le dije, ya entendí.
El 99% de las veces que un entrenador o un dueño te da las instrucciones para la carrera se equivocan. Le dije. ¿cómo 99%? Wao.
Entonces ¿qué se le dice a un jinete ?. Monta para ganar.
En el jockey room de Aqueduct, donde él montaba, entré con permiso, porque aproveché mi viaje, para hacerle una entrevista..
Allí tuve la oportunidade de ver su programa de carreras; en cada carrera donde él montaba, tenía escritos jeroglíficos que él solo entendía. Le pregunté qué era eso. Me dijo que era el plan de carrera. Que todo se decidía en la partida.
Fue invitado, y me pidió que lo acompañara, al Show de Ed Sullivan, en televisión, cuando honraron a Braulio por un triunfo clásico
Siempre se acordaba del triunfo clásico en el Velocidad, aquí en Panamá con el caballo Monzón, un tordillo muy corredor, pero nunca pensé que pudiera ganar el Velocidad. Cuando le pregunté qué estrategia había usado, me dijo que me puse detrás de los dos punteros y solté la rienda para que el caballo corriera a su voluntad, en la última curva tiré afuera, trinqué al caballo (porque al caballo le hablas con las riendas), ellos saben cuándo es la cosa y no le bajé la huasca hasta pasar la meta.
Los secretos del "Chino" Baeza
En lo personal, Braulio era muy serio. Quienes lo conocieron aquí, y lo han visto en EU., saben la clase de persona que es.