Los Thunder de Oklahoma City anunciaron de manera oficial el despido de Scott Brooks como entrenador una semana después que el equipo había quedado eliminado de la competición de la fase final.
Su despido era algo que ya había sido publicado por varios columnistas que tienen acceso a información de primera mano de la liga y fue oficializada por el gerente general de los Thunder, Sam Presti.
El directivo de los Thunder se había entrevistado antes con Brooks en el domicilio que el entrenador tiene en California y en la misma le comunicó la decisión que había tomado el equipo, de no dejarlo que cumpliese el último año que le quedaba de contrato.
Como ya es habitual, el comunicado oficial se centró en alabar las buenas cualidades personales y profesionales del despedido al que además le agradecían los servicios prestados, y que la decisión tomada no tenía nada que ver con el resultado final de la liga que fue de marca ganadora de 45-37, pero sin clasificar a los playoffs.
"Esta es una decisión extremadamente difícil a muchos niveles. Scott (Brooks) ayudó a establecer la identidad de los Thunder y se ha ganado su lugar en la historia de nuestra organización a través de sus siete años como líder y valioso miembro del equipo", destaca Presti en el comunicado.