Bueno, luego de un mar de opiniones, muchas buenas y otras malas, aunque todas edificadoras para mí y mi carrera en el periodismo, decido hacer este nuevo artículo.
¡Vamos a lo que vine! Hace unos días opiné sobre la pobre actuación de los atletas panameños y lo conformistas que somos los panameños, a tal punto que ponemos en un pedestal nuestras derrotas.
Como profesional, me tomé la tarea de buscar los tiempos de los 100 metros pecho, en los que compite nuestro compatriota Edgar Crespo, para saber qué tan aplaudible fue su participación en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016.
Sin ser un ganador del Premio Nobel de Matemáticas, Crespo dejó su tiempo en 1:02.78, aclarando que estampó su tiempo a +5.23 del ganador de los 100 metros pecho, el británico Adan Peatty (57.13).
Rectificado esto y dejando el registro del tritón panameño a un lado, veremos a través del tiempo cómo han evolucionado los registros en esta prueba, viendo los ganadores desde México 1968 hasta la última prueba de la distancia, la cual se nadó el pasado 7 de agosto.
Haremos un viaje por el tiempo con ayuda de las bitácoras del Comité Olímpico Internacional (COI).
En 1968, cuando la tecnología deportiva no caminaba como ahora, en esos Juegos Olímpicos celebrados en México, el ganador de los 100 metros pecho fue el estadounidense Don McKenzie, con registro de 1:07.7.
En los Juegos Olímpicos de Múnich 1972, el japonés Nobutaka Taguchi terminó como campeón de la distancia, con registro de 1:04.94.
Con estos tiempos de preseas doradas, y haciendo una comparación con el 1:02.78 o el 1:01.12 de Edgar Crespo, no hay dudas de que hoy tendríamos una medalla de oro más, al lado de la del saltador colonense Irving Saladino.
En Montreal 1976, John Hencken, de Estados Unidos, con 1:03.11, se llevó la presea dorada, lo que nos da una idea de que el tiempo sigue bajando, algo lento, pero bajando.
Pero si nos vamos a la fría Moscú, en 1980, Duncan Goodhew, de Gran Bretaña, con 1:03.34, se llevó el oro.
Hasta el momento los tiempos finales del panameño y de inscripción son inferiores a estos ganadores.
Ya en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1984, Steve Lundquist, con 1:01.65, le rebana más segundos al récord.
Nelson Diebel, de Estados Unidos, con 1:01.50, reinó en Barcelona 1992, mientras que el belga Frédérik Deburghgraeve, en Atlanta 1996, con 1:00.65, puso las cosas más difíciles para los demás nadadores.
Ya en Sídney 2000, Domenico Fioravanti, de Italia, hacía la distancia en 1:00.46, y en Atenas 2004, con 1:00.08, Kosuke Kitajima, de Japón, sacaba de carrera, hipotéticamente, el tiempo del panameño de una medalla olímpica y de una clasificación.
Kitajima trajo la distancia de los 100 metros pecho a una nueva era, poniendo el tiempo en Beijing 2008 en 58.91. En estos Juegos Olímpicos, Crespo hacía su debut con un tiempo de 1:03.72, terminando en la posición número 53 de 63 competidores.
El tiempo siguió bajando más en Londres 2012, cuando Cameron van der Burgh, de Sudáfrica, dejó el récord en 58.46. En sus segundos Juegos, Edgar Crespo dejaba su tiempo en 1:02.18.
Y ahora, en Río 2016, el rey de los 100 metros pecho, Adam Peaty, hizo 57.13, mientras que nuestro compatriota hizo 1:02.78.
Si vemos los números -aclaro que no es capricho mío ni de nadie-, son estos los que hablan de nuestra evolución deportiva y de las posibilidades reales de nuestro mejor nadador.
Hagan el ejercicio de analizar estos números, pero quitándose la armadura roja, blanca y azul de Panamá.
¡Esta es la verdad, aunque a muchos les cueste decirla!