El dominicano Jhonny Peralta conectó un jonrón de tres carreras que empató la pizarra por vez primera y el venezolano Víctor Martínez volvió a igualarla mediante un polémico vuelacerca, para que los Tigres de Detroit vencieran ayer 8-6 a los Atléticos de Oakland y obligaran a un quinto duelo en la serie de primera ronda de playoffsen la Liga Americana.
Max Scherzer salió de un predicamento, con las bases llenas en una inusitada labor como relevista, para que los Tigres sobrevivieran en un encuentro en que podían ser eliminados.
Los Tigres, que estuvieron en desventaja buena parte del encuentro, empataron primero con el bambinazo de Peralta en la quinta entrada. En la séptima, Martínez pegó un batazo sin hombres en las almohadillas, y un par de aficionados se estiraron por encima de la cerca en busca de atrapar la pelota.
Al menos uno de ellos malabareó la esférica, lo que impidió que el jardinero derecho Josh Reddick tuviera oportunidad alguna de atraparla mediante un gran salto.
Reddick y el jardinero central Coco Crisp protestaron de inmediato y señalaron hacia el graderío con la esperanza de que se marcara una interferencia de los espectadores. Pero los árbitros ratificaron el cuadrangular en solitario tras revisar la repetición en video.
Ahora, los Tigres podrían enviar a Justin Verlander a la lomita para el quinto partido, mañana por la noche, en Oakland.
Oakland no ha anunciado quién será su abridor. Es el turno del dominicano Bartolo Colón en la rotación, pero el novato Sonny Gray podría laborar también, con descanso normal, después de su actuación sobresaliente en el segundo juego.