No hay dudas que en Panamá el deporte siempre está en el último renglón de las prioridades.
Me pregunto: ¿el gran avance económico del país no permea para nuestros deportistas?
En Panamá hablamos de una campaña social contra la delincuencia, pero cortándole el presupuesto al Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes) se le da mayores oportunidades al crimen organizado para reclutar a los niños de nuestros barrios.
El deporte nacional está necesitado de más apoyo y ojalá que las autoridades reflexionen y escuchen el clamor de los atletas.
Con este recorte del presupuesto de Pandeportes, lo que le queda a la familia deportiva es un mal sabor de boca.
Eso sí, hay que tomar en cuenta que las federaciones también deben poner de su parte y organizarse para conseguir recursos propios.