El seleccionador alemán, Joachim Low, pasó a la ofensiva y entró en una línea de confrontación abierta con la Federación Alemana de Fútbol, tras darse por rotas las negociaciones para su prolongación del contrato hasta después del Mundial de Sudáfrica. Low afirmó ayer que por la parte federativa se le había puesto sobre la mesa un contrato innegociable.