Soldados y sobrevivientes excavaban ayer capas de lodo con palas, baldes y con sus propias manos en una búsqueda desesperada de sobrevivientes sepultados por el desprendimiento de varias colinas cercanas, tras días de incesantes lluvias en esta zona del estado de Puebla.
El presidente Ernesto Zedillo calificó el desastre de "la tragedia de la década".
Hasta ayer se había confirmado la muerte de por lo menos 230 personas, pero ese número "aumentaba cada hora", dijo Zedillo en una visita a esta ciudad de 180.000 habitantes, ubicada a 175 kilómetros al este del Distrito Federal.
Centenares de pequeñas comunidades de la sierra quedaban aún por contactar dado que las lluvias e inundaciones han cortado los vínculos de comunicación y han bloqueado las carreteras.
Por lo menos 450.000 personas en los estados de Veracruz, Tabasco y Oaxaca se hallaban sin electricidad.
Zedillo dijo que las inundaciones, que afectaron estados del sur de México, eran peores que el huracán Pauline de 1997 y que las inundaciones del año pasado en Chiapas.
El presidente prometió la ayuda del gobierno para los desamparados. Como resultado del desplome parcial de una colina donde se hallaba un cementerio, varios cráneos, ataúdes y por lo menos un cadáver desenterrado cayeron por la colina en un alud de lodo que sepultó el barrio de La Aurora.
El mayor número de víctimas conocido hasta el momento se ha registrado en esta ciudad ubicada en la ladera de una sierra, a unos 75 kilómetros del golfo, donde más de un centenar de cadáveres fueron sacados del vecindario sepultado.
Ahora que las lluvias han dado paso a cielos grises en la mayor parte de la región, los funcionarios trataban de obtener los totales precisos de víctimas.
Los funcionarios dijeron que por lo menos 166 personas murieron en el estado de Puebla. Agregaron que los deslizamientos dieron muerte a 22 personas en Chiconcuautla, a otras tantas en Camocuautla y a muchas más en docenas de remotos pueblos inaccesibles debido a la inundación de las carreteras locales.
Soldados y voluntarios realizaban tareas de rescate ayer en Mixun, una remota aldea a un centenar de kilómetros al noroeste de aquí, donde un deslizamiento sepultó 20 viviendas y una escuela primaria, según el funcionario municipal Juan Francisco Ponce Salas.
Hasta el momento se han hallado los cadáveres de dos maestros, una ama de casa y una niña de un año. Se cree que por lo menos otras 15 personas perecieron sepultadas, dijo Ponce Salas.
En el estado de Veracruz, junto al litoral, funcionarios dijeron que por lo menos 56 personas perecieron en deslizamientos ocasionados por desbordamientos de ríos.
Socorristas en helicópteros rescataron a más de 600 personas aferradas a tejados y árboles aislados por las aguas y las llevaron a refugios abarrotados.
"He vivido aquí durante 30 años y nunca había visto un nivel de agua tan alto", dijo Trinidad Arenas, una mujer de Poza Rica cuya vivienda fue alcanzada por el desbordamiento del río Cazones.
Funcionarios estatales dijeron que en el estado de Tabasco 82.000 residentes se hallaban albergados en refugios y que casi tres cuartos de la capital, Villahermosa, continuaban hoy bajo el agua.