El entrenador del Barcelona, Luis Enrique, dijo, tras la victoria ante el Espanyol (4-1) en la ida de octavos de final de la Copa del Rey, que "los árbitros deben evitar que el fútbol se convierta en fútbol americano", en referencia a la tensión que se ha vivido entre ambos equipos.
"Los límites los ponen los colegiados y son los encargados de que esto sea fútbol y no fútbol americano. Ha habido intensidad, tensión, me hubiera gustado que no se hubiera parado tanto el partido", lamentó.
En cualquier caso, Luis Enrique no quiso valorar la actuación del árbitro Martínez Munuera, y al ser preguntado por los gritos entre las dos plantillas, tras el pitido final, respondió con cierta ironía: "Eran villancicos".