El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, señaló ayer en conferencia de prensa que la ciudad ganadora, Río de Janeiro, "necesitaba" organizar los Juegos Olímpicos de 2016 y "merecían esta oportunidad".
Poco antes, mientras escuchaba las palabras del presidente del Comité Olímpico Brasileño (COB), Carlos Nuzman, Lula había roto a llorar de alegría durante varios segundos, y fue consolado por el gobernador del Estado de Río de Janeiro, Sérgio Cabral, y por el propio Nuzman, que le dio un beso en la mejilla y un abrazo.
"Pienso que si lloré ahora fue porque no tuve coraje de llorar durante la presentación", admitió Lula.
La elección de Río ayer en la asamblea del COI para organizar los Juegos de 2016 supone un "desafío histórico que no vamos a desperdiciar, haremos unas Olimpiadas que todo el mundo admirará", dijo el Presidente brasileño.
"Brasil ha ganado definitivamente su ciudadanía internacional, ya no somos más ciudadanos de segunda clase", afirmó Lula, que prometió "trabajo”.