Michael Jordan sólo necesitó 24 horas para cambiar de pensamiento sobre la posibilidad de aceptar el puesto de gerente general de los Bulls de Chicago si se le presentase la oportunidad.
Jordan, al comentar el pasado martes la renuncia por motivos de salud de Jerry Krause al cargo de gerente general de los Bulls, dijo que no había pensado para nada en volver a Chicago y menos para ocupar el puesto que había quedado vacante.
Pero Jordan regresó a Washington para jugar con los Wizards frente a los Celtics de Boston y después de perder y prácticamente decir adiós a las posibilidades de estar en la fase final del campeonato, admitió que tenía un "segundo pensamiento" y que no descartaba ninguna opción de cara al futuro, incluida la de Chicago.
A la espera de que cumpla con lo que ha dicho de que al terminar la presente temporada se retirará como jugador en activo, Jordan reiteró que su primera opción era volver al cargo de presidente de operaciones con los Wizards, puesto que ocupó desde enero de 1999 hasta el 2000, cuando decidió terminar con algo más de tres años de retirada voluntaria para jugar de nuevo como profesional.
"Obviamente, mi intención es subir las escaleras y volver a las oficinas del equipo", declaró Jordan. "Espero que todo salga bien y no haya ningún problema".