El presidente de Paraguay, Luis González Macchi, desechó de plano ayer la posibilidad de un golpe de Estado en su país, cuyas Fuerzas Armadas se encuentran inmersas en una crítica situación que se evidenció en la detención y enjuiciamiento de 14s a fines de noviembre último.
"No hay ninguna posibilidad de golpe de Estado.(...) No hubo acciones militares (ni) actos de indisciplina de alto nivel que llevarían a un golpe de Estado. Eso no existió", afirmó el mandatario a la cadena de televisión norteamericana CNN.
No obstante, reconoció que existió un "complot, conversaciones para ganar adeptos (por parte de algunos oficiales de rango inferior) en la posibilidad que llegue ese día".
Los rumores de malestar en las Fuerzas Armadas son constantes en Paraguay, especialmente tras la severa crisis institucional desatada en marzo de 1998 cuando fue asesinado el vicepresidente Luis María Argaña y a raíz de ello, el ex general Lino Oviedo, huyó a Argentina, donde le fue concedido asilo.
Oviedo, un veterano caudillo del partido Colorado y con raigambre entre los uniformados, está sospechado de ser el autor intelectual del crimen de Argaña y los rumores sobre su eventual regreso al país siembran inquietud sobre el futuro de la frágil transición democrática paraguaya.
Precisamente, esos rumores llevaron a González Macchi a ordenar en forma sorpresiva una serie de cambios masivos en los principales regimientos del país el mes pasado.
La medida fue adoptada en prevención de alguna rebelión que se pudiese producir por el descontento generalizado a raíz de purgas y detenciones de oficiales y suboficiales supuestamente partidarios del ex general golpista. Los cambios afectaron a 13 jefes de regimiento.
A pesar de esta situación, González Macchi calificó como "muy buenas" las relaciones con las Fuerzas Armadas, durante la entrevista con CNN.
El mandatario negó además toda posibilidad de que ocurra un quiebre institucional durante su ausencia del país para asistir a la cumbre de gobernantes del Mercosur, el próximo 8 de diciembre en Montevideo, desde donde se trasladará a Buenos Aires para la asunción del presidente electo, Fernando de la Rúa, dos días después.
"De ninguna manera.(...) En las Fuerzas Armadas no hay ninguna posibilidad de golpe de Estado", insistió ante el interrogante de la periodista.
El 8 de diciembre vence también el plazo impuesto al Partido Colorado por el cogobernante Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), para que renuncie a disputar la vicepresidencia del país en las elecciones de agosto del 2000 y deje ese cargo a los liberales.
En caso contrario, el PLRA se alejaría de la coalición de "unidad nacional" que gobierna Paraguay desde el pasado 28 de marzo, tras la renuncia del ex presidente Raúl Cubas, asilado en Brasil luego del magnicidio.
La conformación de la coalición de gobierno implicó el compromiso del coloradismo de ceder la vicepresidencia al PLRA, cargo que quedó vacante tras el asesinato de Argaña.
Pero posteriormente, la dirigencia de diversos sectores colorados se negó a aceptar tal concesión y ya hay, al menos, cuatro candidatos al cargo.
"El retiro del Partido Liberal sería lamentable, sería realmente un obstáculo para que las medidas de reforma del Estado sean llevadas a tiempo", dijo González Macchi, quien descartó llamar a elecciones inmediatas.
El mandatario asumió la presidencia tras el crimen de Argaña, de acuerdo a la línea sucesoria contemplada en la Constitución.