La gran cantidad de objetos dispersos en el terreno de juego fue la razón por la que Chiriquí no salió a jugar el resto del séptimo partido de la serie semifinal ante Bocas del Toro, argumentó el director de la novena chiricana, Alberto Macré.
Sobre esta decisión, el director del conjunto del Valle de la Luna, Alberto Macré, aseguró: “El árbitro jefe no me llamó para decirme que me daría cierto tiempo para entrar al terreno y que mandaría una cuadrilla de trabajadores para limpiar, ahí hubo un fallo de su parte”.
En cuanto a la jugada que motivó la decisión arbitral de decretar la doble matanza por interferencia ofensiva, el timonel enfatizó que el árbitro Eduardo Arosemena se equivocó en el fallo emitido.
Esto lo contradice el director de la novena bocatoreña, Rey Vicente Anglada, quien cree que Arosemena tomó la decisión correcta.
“El árbitro se rigió al reglamento y el jugador chiricano interfirió con el segunda base nuestro”, señaló el timonel.
Para Anglada, la actitud de Chiriquí en ese momento no fue la correcta.