El Real Madrid volvió a las andadas como visitante y encajó su cuarta derrota liguera fuera del Bernabéu, en esta ocasión ante un Real Betis que le dio la vuelta al marcador en la primera parte en dos toques de calidad, y que en la segunda supo controlar la situación a la perfección.
No era el mejor momento para que el necesitado equipo verdiblanco recibiera al líder destacado, después de enlazar dos derrotas consecutivas y de que el conjunto madrileño reivindicara su fortaleza con la hasta ahora goleada de la temporada, un 7-0 al Real Valladolid.
La ilusión sevillana se basó en mantener un orden táctico y en que a los del alemán Bernd Schuster se les indigestara la gran ración de dulce que han recibido durante la semana tras la suficiencia demostrada frente al conjunto pucelano.
El Betis reculó algo ante el empuje a la desesperada de los de Schuster, pero supo controlar a la perfección su ventaja.