El Celta se llevó un empate de su visita al estadio Santiago Bernabéu (1-1) y puso muy caro el título de Liga para el Real Madrid, ahora obligado a vivir una angustia a la espera de que falle la Real Sociedad, hoy domingo.
Si el Valencia puntúa en San Sebastián, el equipo de Vicente del Bosque podrá mantener viva la esperanza de alcanzar el éxito en las dos últimas jornadas. Si no, la corona liguera estará ya muy cerca de las vitrinas de la Real Sociedad.
El duelo de ayer en el Bernabéu era vital para el equipo blanco y no menos trascendente para el Celta, inmerso en una lucha titánica con el Valencia por un puesto en la próxima edición de la Liga de Campeones.
Y el Celta, un equipo al que le cuesta un mundo marcar goles pero que defiende como pocos, hizo la apuesta típica de los que visitan el coliseo blanco. Miguel Angel Lotina, técnico del conjunto gallego, construyó un muro delante del meta argentino Pablo Cavallero.
Con una zaga de cinco hombres, Gustavo López incrustado en el centro del campo y solo Edú en punta, el Celta le plantó cara al Real Madrid. Consiguió maniatar a Ronaldo y tapó con eficacia las internadas de Luis Figo y Roberto Carlos, sobre todo durante el primer tiempo.
El equipo blanco, con Zidane como director de orquesta, dominó con claridad y dispuso de un buen número de ocasiones de gol antes del descanso, pero no le sirvió de nada. Cavallero demostró su calidad en un par de disparos de Hierro (m.14) y Figo (m.21), y tuvo a un poste como aliado después de una "bomba" de Roberto Carlos que desvió Raúl (m.29).
Casillas, mientras tanto, asistía al partido como un espectador más. El Celta defendía casi a la perfección, pero era inofensivo de medio campo hacia adelante. No creó una sola jugada de peligro ante la portería madridista hasta el minuto 35. Y terminó en gol.
Gustavo López se dejó ver por primera vez como extremo derecho, Angel envió un buen centro sobre el punto de penalti y Mostovoi, que sorprendió a toda la zaga blanca entrando desde atrás, conectó un excelente remate de cabeza. La eficacia del Celta dejó "tocado" al Real Madrid. La Liga se le escapaba al equipo de Vicente del Bosque.