El Málaga, en un buen primer tiempo, sentenció un partido en el que el Villarreal tuvo ventaja en los últimos quince minutos al jugar con un futbolista más, pero que no supo aprovechar, a pesar de su dominio literal en la segunda parte.
El triunfo sitúa a los andaluces quintos en puestos de competición europea.
El conjunto castellonense llevaba ocho meses sin vencer a domicilio -la última vez fue en San Mamés contra el Athletic de Bilbao por 1-0, aunque en las últimas siete visitas a La Rosaleda salió airoso con una sola derrota, hace dos temporadas con dos goles del ahora delantero del Sabadell, el franco-marroquí Nabil Baha.
Por su parte, el Málaga se presentaba como uno de los mejores equipos de la Liga como local, tras haber perdido contra el Real Madrid por 4-0, después de disputar cinco encuentros.
El enfrentamiento fue especial para el ahora centrocampista del Málaga, Santi Cazorla, que se enfrentó a su exequipo, con el que consiguió cotas impensables, y que incluso la pasada temporada cuando llegó con el Villarreal a Málaga le endosó dos goles y posibilitó el triunfo de su equipo por 3-2.
El Málaga no quiso verse sorprendido y desde el primer minuto empezó a presionar. El delantero José Salomón Rondón avisó, y en el 5, en el segundo saque de esquina, el francés Jeremy Toulalan, de cabeza, se anticipó a la defensa y adelantó a su equipo.
El Villarreal no se descompuso, a pesar de la presión del conjunto andaluz. Poco a poco sabía que en alguna acción de ataque podría sorprender a la defensa malaguista. Y fue en una llegada de Borja Valero con desmarque del delantero Marco Ruben, y este, con un disparo fuerte, batió a Caballero.