Manchester United cumplió los pronósticos y se clasificó ayer para las semifinales de la Liga de Campeones con una victoria ante el Roma (1-0) que le convierte en el rival del Barcelona en la ronda de los cuatro mejores.
El argentino Carlos Tévez, en el minuto 70, rubricó el triunfo del equipo de Alex Ferguson, que dejó prácticamente resuelta la eliminatoria en Roma hace dos semanas con un 0-2, un lastre demasiado pesado para los de Luciano Spalletti.
La historia de la temporada pasada se repitió. El Roma cayó en cuartos frente al Manchester United, aunque al equipo italiano le quedará el consuelo de que esta vez no encajó una derrota tan humillante como la de hace un año en Old Trafford (7-0).
Alex Ferguson sorprendió y dejó en el banquillo a tres pilares fundamentales de su equipo, Paul Scholes, Cristiano Ronaldo y Wayne Rooney. La victoria de la ida le permitía ciertos lujos.
El líder de la Liga inglesa y el Roma, sin Francesco Totti, lesionado, jugaron un primer tiempo intenso, muy equilibrado y con bastantes ocasiones de gol, la mejor un penalti a favor de los visitantes que Daniele de Rossi desperdició con un disparo a las gradas (m.30).
El gol de Tévez le despertó a Roma del sueño de protagonizar una hazaña en el Teatro de los Sueños.