Manuel Arias, directivo del Chorrillo, afirmó ayer que “uno se siente impotente”.
“Ante las decisiones arbitrales, no se puede hacer nada. Aunque las decisiones sean buenas o malas, nos las tenemos que aguantar”, agregó.

Además, habló del arbitraje del partido ante el San Francisco, el que terminó 2-2.
“La diferencia entre los equipos no es mucha. Todos los equipos son muy igualados y cuando el árbitro se equivoca para un solo lado, influye. Al final del partido hubo una rencilla entre Alcibiades Rojas y Roderick Miller. No entiendo”, dijo.

Agregó, sobre el partido del domingo, que “fue un choque en el que tuvimos la oportunidad de liquidar la clasificación, y sentimos que el árbitro erró algunos fallos”. “Pitó 16 faltas a favor del San Francisco y solo cuatro a favor del Chorrillo. Hubo falta en la jugada del gol de Roberto Brown, quien le cometió falta directa a un central”, acotó.
Quejas y seguridad.
Arias se quejó de Prodena; sin embargo, aseguró que si Chorrillo queda eliminado, no le echará la culpa a nadie.

“No le echaría la culpa a nadie. Nosotros pudimos cerrar la clasificación contra Chiriquí y Alianza, pero no lo hicimos. Nosotros pudimos haber cerrado la clasificación con el tercer gol ante San Francisco, pero no lo hicimos”, apuntó.
¿Espera más promoción en estos partidos? “No espero nada de Prodena. La verdad, nadie se nos ha acercado para eso”, contestó. “La gente de Prodena no está pensando en eso, ni su director”, sostuvo.

Ya para finalizar, Arias le mandó un mensaje claro: “Chorrillo no se eliminará, clasificará”.