El ex jugador Diego Maradona, leyenda viva del fútbol argentino, afirmó este jueves que se le rompía el corazón y estaba embargado por un sentimiento de culpabilidad tras la eliminación de Argentina del Mundial.
Contratado como cronista del diario suizo Blick durante la Copa del Mundo, Maradona relata en el número de este jueves que vio el partido Argentina-Suecia en su domicilio en Cuba, pese a haber recibido finalmente un visado para viajar a Japón el martes.
Argentina fue eliminada en la primera vuelta tras ganar a Nigeria (1-0), perder con Inglaterra (1-0) y empatar con Suecia (1-1).
Maradona reconoce que los suecos jugaron bien, pero “no serán campeones del mundo. Sería risible”, exclamó.
“Se me rompe el corazón cuando veo llorando a Gabriel Batistuta, Verón y Aimar (...) Jugadores como Batistuta querían verme con ellos. Me siento culpable, sí, me siento culpable de la derrota”, se lamenta el número diez por antonomasia de la selección argentina.
Las autoridades japonesas le negaron en un principio un visado debido a su antigua drogadicción, pero finalmente se lo otorgaron, aunque tarde, en calidad de representante del Gobierno argentino.
Maradona insiste en que no habría ido a Japón para dar consejos, sino como simple hincha. No obstante, no puede pasar por alto los “errores” del entrenador Marcelo Bielsa, que “debía haber puesto a Batistuta y Hernán Crespo juntos en el ataque desde el comienzo del partido, y Juan Verón detrás de ellos”.
Turquía finalmente rompió la entusiasta actitud china con un tiro cruzado y rasante de Davala a corta distancia, que decretó el decisivo 3-0.
El encuentro se disputó en el estadio de Seúl con el arbitraje del colombiano Oscar Ruiz quien manejó bien el juego.
El equipo de Turquía pudo anotar dos goles antes de los primeros 15 minutos, los cuales le dieron la tranquilidad para afrontar el resto del encuentro.