El subcomandante Marcos acusó ayer al gobierno de México de "estar dispuesto a repetir las veces que sean necesarias la masacre de Acteal, para destruir no sólo a los zapatistas, sino a los pueblos indios en su conjunto".
En una carta enviada a la escritora mexicana Guadalupe Loeza difundida ayer, Marcos, líder del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), advirtió que el gobierno mexicano quiere "repetir (la masacre) hasta que los indígenas dejen de serlo y/o desaparezcan o se occidentalicen".
El 22 de diciembre de 1997, un grupo de paramilitares, presuntamente ligados al gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), asesinó a 45 indígenas tzotziles en la comunidad de Acteal, en el municipio chiapaneco de Chenalhó, cuando se encontraban orando.
"Acteal no debe repetirse y para que no se repita es necesario reconocer los derechos de los pueblos indios y detener la guerra de exterminio que lleva a cabo el Gobierno mexicano", dice Marcos en su carta a Loeza.
Marcos aseguró que el gobierno mexicano tiene a la mitad de su ejército dentro de las comunidades indígenas chiapanecas y "mantiene con bayoneta a un gobernador (Roberto Albores Guillén) sustituto, interino, ilegítimo e ilegal".
Un gobernador -añadió- que derrocha miles de millones de pesos, +no en la mejora del nivel de vida de las comunidades no zapatistas, sino para pagar costosas campañas de prensa y en financiar grupos paramilitares".
Aseguró que el Gobierno mexicano ordena a sus soldados que impidan el trabajo de la tierra, que violen mujeres, promuevan el cultivo y tráfico de enervantes, prediquen la religión del alcohol y la prostitución.
Marcos afirmó en su carta que las comunidades indígenas zapatistas no están en peores condiciones que antes del alzamiento del 1 de enero de 1994, como lo aseguró el Gobierno mexicano, ya que +seguimos sin escuelas, maestros, hospitales, médicos, medicinas y viviendas exactamente igual que antes de 1994".
Dijo que pese a las actuales circunstancias en los altos de Chiapas, "hemos tratado de mejorar nuestras condiciones de vida y hemos levantado en algunos lugares escuelas con maestros, clínicas y farmacias con agentes de salud, porque una de las heróicas tareas del Ejército mexicano en Chiapas es destruir escuelas, clínicas, bibliotecas y farmacias".