Un ambiente de alegría y euforia se vivió ayer en el estadio Rommel Fernández, cuando cientos de fanáticos acudieron al máximo coliseo del fútbol nacional para respaldar a la Roja en el partido contra la selección de Canadá, clasificatorio al Mundial de Brasil 2014.
Niños y adultos coreaban con gran emoción el nombre de Panamá, mientras que otros aficionados más intrépidos mostraban su apoyo con llamativas vestimentas y accesorios.

Al ritmo de la música y los cantos, los istmeños querían hacerle sentir a los chicos de la selección que no estaban solos, sino que un país entero vibraba junto a ellos impulsado por la ilusión de clasificar por primera ocasión a una cita mundialista.
Todos los asistentes se mostraron optimistas y confiados de que este será el equipo que llevará a Panamá al próximo Mundial de fútbol.


