Enfrentar la sala de operaciones no será el próximo "bateador" que verá Mariano Rivera. Así es, el cerrador estelar de los Yanquis de Nueva York arribó ayer a suelo panameño procedente de Estados Unidos, 10 días después de terminada la Serie Mundial que perdieron ante los Cascabeles de Arizona. Rivera, quien fue el líder en juegos salvados en las grandes ligas con 50, se mostró tranquilo y despreocupado por la molestia en su tobillo derecho, la cual lo apartó del Juego de Estrellas de este año.
"Gracias a Dios estoy bien; las inyecciones de cortizona funcionaron y por ahora no tengo que someterme a una operación", afirmó el diestro panameño, quien estaba acompañado de sus dos hijos, Mariano y Jafet, además de su esposa Clara. De igual forma estuvieron presente sus padres, otros familiares, amigos y algunos fanáticos.
SERIE MUNDIAL
Mariano Rivera reiteró que el perder el último juego de la Serie Mundial ante Arizona es algo que pasa en el béisbol, pero dio a conocer algo nuevo; había llovido y no pudo agarrar la bola bien cuando tiró mal a segunda base. Rivera había sacado bien el octavo episodio, pero en el noveno se complicó la situación tras cometer un error tratando de forzar a un corredor en segunda, de ahí en adelante fue el final de la dinastía yanqui. "Tengo que reconocer algo; me dolió mucho haber perdido el juego como todo ser humano, pero todos somos profesionales".
"Estaba lloviendo; la grama estaba mojada, no tuve un buen agarre de la bola y cuando la solté se movió mucho. Lastimosamente Derek no pudo cogerla". "Creo que en ese momento habíamos perdido y teníamos muchas oportunidades, pero lastimosamente no pudo pasar de esa manera y fuimos vencidos". De igual forma, dijo que el no usar a Ramiro Mendoza en el octavo episodio, era algo que se estaba haciendo desde hace tiempo. Precisó que se había hablado que si el juego estaba empatado entraba Mendoza, pero que si estaban con ventaja, él lo haría desde el octavo.
LLEGO DIAZ
De igual forma ayer arribó a suelo patrio Einar Díaz, receptor titular de los Indios de Cleveland, quien resaltó que fue una temporada difícil y que descansará unos días para integrarse lo más pronto posible a la Liga Profesional de Panamá con los Ronners de Carta Vieja. Sostuvo que la lesión en el dedo ya la superó y que lo más seguro es que no juegue como receptor, pero sí en otras posiciones. Díaz, quien firmó por dos temporadas con los Indios, informó que por ahora no hay ningún tipo de conversaciones con la organización para estar por mucho más tiempo detrás del plato.