Terminó la 95 Serie Mundial y los Yankees conquistaron la noche del miércoles el
título por segundo año consecutivo, tercero en la década y vigesimoquinto del siglo.
De nuevo el pitcheo marcó la diferencia del partido, cuando el cinco veces Cy Young
Roger Clemens le ganó el duelo personal al también laureado John Smoltz, y los
neoyorquinos se llevaron un justo triunfo de 4x1 ante poco más de 56.700 aficionados.
Otro relevo de leyenda del cerrador panameño Mariano Rivera le mereció la designación
de "Jugador más valioso" de la Serie, al terminar con un triunfo y dos salvamentos y no
permitir carreras en 4 y 2/3 de innings para extender a 12 1/3 su cadena de ceros en
"Clásicos de octubre".
"Mariano estuvo fantástico, fue un verdadero cerrojo en los finales y su combatividad
ayudó mucho al espíritu del equipo", dijo Joe Torre, el mentor de los Yankees, que se
convirtió en el primer dirigente de las Mayores en ganar dos Series seguidas en tres
finales por el título.
Smoltz tuvo un parpadeo en la tercera entrada y eso le costó el juego. Los Yankees
ligaron imparables de Chuck Knoblauch, Derek Jeter y boleto intencional al puertorriqueño
Bernie Williams, para que Tino Martínez remolcara las dos primeras con cañonazo y Jorge
Posada rematara la cuenta con un trueno al jardín derecho.
Después el derecho de Atlanta se recompuso, pero aunque trabajó bien hasta el séptimo
capítulo y dio 11 ponchetes, el daño ya estaba hecho.
Por el lado contrario, Roger Clemens estuvo todavía mejor, hasta la séptima entrada,
cuando un inofensivo machucón le arruinó la faena y le costó la única carrera. Hasta ese
momento sólo había tolerado dos sencillos, pero de todas formas reivindicó su fama luego
de una desastrosa salida en las serie divisional contra Boston por el banderín de la
Liga Americana.
Este equipo Yankee de finales de siglo fue la combinación perfecta de la rica tradición
de la franquicia neoyorquina con el glamour de la "Gran Manzana", y su desempeûo pasará
a los libros como el segundo en la historia de la franquicia y de las Grandes Ligas, que
logra una cadena de 12 triunfos seguidos en "Clásicos de otoño".
La última versión de los "Bombarderos" igualó la hazaña de sus antecesores, que
barrieron en las Series de 1927, 1928 y 1932. Se ganaron por derecho propio el mérito
de ser la mejor franquicia profesional del deporte americano en el siglo XX, pues ningún
otro club ha ganado más campeonatos que ellos. Los Maroons de Canadá, equipo profesional
de hockey sobre hielo, son los que más se le acercan, con 23 galardones.
Nueva York celebró por todo lo alto el triunfo de sus "Mulos", con fuegos artificiales
desde los edificios más altos y una marea humana en las calles. Este es el 62 campeonato
profesional para la ciudad desde 1901, 32 de ellos a la cuenta del béisbol.
De aquellos pioneros neoyorquinos, que con franelas de bombachos y guantes risibles
conquistaron la primera corona en 1923 a los Yankees de Joe Torre sólo hay un trecho
generacional, ya que el espíritu es el mismo.
La noche del miércoles, en el histórico Yankee Stadium, estuvieron celebrando el
triunfo, juntos, los héroes de los 90 y los de todas las épocas: Babe Ruth, Lou Gehring,
Mike Mantle, Joe DiMaggio, Yogi Berra. Ellos crearon la leyenda y el resto la ha
perpetuado.