El retirado lanzador
panameño Mariano Rivera fue homenajeado la noche del jueves en la edición 19 de la cena anual de la entrada de los premios Lou Gehrig, en el hotel Marriott Marquis.
Rivera, quien colgó en su armario la camiseta de rayas N.° 42 de los Yanquis, en este 2013, recibió la distinción por su labor dentro y fuera del terreno, en donde ha brindado su apoyo a la fundación del fallecido pelotero de las Mayores que militó con los Bombarderos del Bronx entre 1923 y 1939.
Durante su intervención en el evento de gala, Rivera aseguró que se está disfrutando al máximo su retiro del béisbol y en estos días se encuentra muy ocupado en la construcción de su iglesia en New Rochelle, una ciudad muy cercana al Bronx en el Estado de Nueva York.
Rivera dijo que planea inaugurar el templo el 15 de diciembre próximo y también hace las gestiones para traer a los Yanquis a Panamá.