Juan Carlos Mariño se reveló en esta Copa América de Venezuela como la joya oculta del fútbol peruano, con su fútbol de toque exquisito y una anotación de antología que puso el marco al inicio del torneo.
Considerado un jugador de gran habilidad técnica, jugando sobre el sector derecho, desde un inicio se le consideró el centrocampista que podía reemplazar a Roberto "Chorrillano" Palacios.