Quizás los Marlins de la Florida no necesiten fuerzas extraterrenales para intentar ganar por segunda vez en su corta historia la Serie Mundial del béisbol de Grandes Ligas, pero los creyentes en las religiones afrocaribeñas de Miami están tratando de ayudarlos.
"Le hemos pedido a las deidades que traten de ayudarlos a ganar de nuevo la Serie Mundial", dijo a Reuters el sacerdote cubano Rigoberto Zamora, una de las principales figuras de esas religiones en Miami.
En la ciudad miamense de Hialeah, donde reside Zamora, la buena actuación de los Marlins, que ya ganaron la Serie Mundial en 1997 cuatro años después de su creación, es el comentario obligado en todas las esquinas.
"A los Cachorros le echaron bilongo (un tipo de maleficio)", dijo Graciela, co-dueña de la tienda "Botánica-Africana" en Miami, quien agregó que sus clientes en estos días lo único que hacen es comentar sobre béisbol.
"Es muy difícil hacer un rito o una investigación espiritual de todo un equipo. Es mucho más fácil cuando se trata de un boxeador. Pero no hay dudas de que se le puede tratar de hacer un maleficio para que al lanzador contrario le salgan mal las cosas", agregó Zamora. Los Marlins derrotaron a equipos favoritos como los Filis de Filadelfia, los Bravos de Atlanta, los Gigantes de San Francisco y los Cachorros de Chicago cuando muy pocos le daban oportunidades de avanzar a las series de playoff y mucho menos de llegar hasta la Serie Mundial. El sacerdote de una de las religiones afrocaribeñas (Mandinga, Carabalí, Lucumí, Yoruba y Congo) más difundidas en Miami indicó que la jugada en que un aficionado interfirió al capturar la pelota antes de que el jardinero Moisés Alou la atrapara en el sexto juego de la serie ante los Cachorros fue "un regalo del Cielo".
En ese momento los Marlins perdían en el octavo episodio por 3-0 y después de la mencionada acción imprevista del aficionado, quien era simpatizante de Chicago, el equipo floridano anotó ocho carreras y ganó el juego.
Pocos pensaron que cuando los Marlins perdían su serie 3-1 ante el inspirado Chicago, serían capaces de remontar la desventaja y ganar 4-3, incluso cuando los últimos dos desafíos eran en casa de los Cachorros.
"No lo sé, pero algo divino ocurrió", agregó Zamora con su voz ronca.
Las religiones afrocaribeñas llegaron a Miami de la mano de la emigración cubana en la década de 1960 y después se han desarrollado más aún con la presencia de otros inmigrantes de países caribeños como Venezuela, República Dominicana y Colombia, donde también existen creyentes en esa fe.
No se puede verificar si algunos como el venezolano Miguel Cabrera o el puertorriqueño Iván Rodríguez, claves en los últimos triunfos de los Marlins, están "edboda" (protegidos) o si las deidades afrocaribeñas ayudan realmente a los Marlins, entre otras cosas porque estas religiones guardan mucho sus secretos profesionales.
Pero lo cierto es que el desarrollo de los últimos acontecimientos en las victorias de los Marlins y su llegada a la Serie Mundial son calificados de milagro.
"Los Yanquis la van a tener difícil, también van abajo. Ahora vamos a empezar a trabajar contra ellos.
Aún no puedo hacer un pronóstico, pero vamos a intentarlo todo para que los Marlins ganen", precisó Zamora.