Un vacío de liderazgo habría incidido en la conflictiva relación entre los integrantes de la línea ofensiva de Miami, Jonathan Martin y Richie Incognito, cuyas consecuencias han dejado fuera del club a ambos jugadores y han hundido en el caos a los Dolphins.
La saga en curso ha suscitado preguntas sobre si el entrenador en jefe Joe Philbin y su personal fueron negligentes al permitir que crecieran los problemas entre Martin e Incognito. Jugadores y exjugadores de la NFL dicen que la situación refleja una falta de liderazgo, ya que los compañeros de equipo de Martin e Incognito no intervinieron.
Directivos de la NFL están tratando de determinar quién sabía algo y si Incognito hostigó o se mostró bravucón con Martin, un tackle de Stanford en su segundo año en la liga, quien dejó al equipo el fin de semana pasado y está con su familia en California para recibir atención por problemas emocionales. Incognito fue suspendido indefinidamente.
Roger Goodell, comisionado de la NFL, designó ayer a un socio de alto nivel de un despacho jurídico de Nueva York, con experiencia en casos deportivos para investigar una posible mala conducta en el lugar de trabajo de los Dolphins y preparar un reporte que se publicará.
El equipo construido por Philbin y el gerente general Jeff Ireland registró muchos cambios después de cuatro temporadas perdedoras consecutivas.
“Eso es lo que he escuchado de cada exjugador: existe una ausencia de liderazgo”, dijo Jimmy Cefalo, un exreceiver de los Dolphins. “Ellos podrían intervenir ante Richie y decir, mira, esto tiene que cambiar”.