Más de 60 personas murieron en el incendio de un hotel que quedó destruido ayer en horas de la madrugada en Quezon City, ciudad cercana a Manila, informaron las radios locales. Alrededor de 300 personas se hallaban, según las primeras estimaciones, en el interior del edificio de seis pisos cuando se declaró el incendio a las 4:00 de la mañana indicó la radio DZMM.
Muchos de los muertos estaban encerrados en baños, donde aparentemente intentaron protegerse de las llamas. La presidenta de Filipinas, Gloria Arroyo, exigió la apertura de una investigación para aclarar las causas del incendio y ordenó al gobierno local que coordine las operaciones de asistencia a las víctimas junto con el departamento de seguridad.
Los bomberos dijeron que recuperaron 56 cadáveres, pero que aún no habían terminado de recorrer todo el hotel. Eugene Schwebler, de Estados Unidos, dijo que un contingente de 160 personas del grupo Misioneros Evangélicos Filipinas-Mundo realizaba un congreso en el hotel.
Dijo que trató de escapar por un pasillo, pero las llamas lo obligaron a volver a su habitación. Entonces quitó el acondicionador de aire de la pared y escapó a través del hueco a una salida de incendios. Según los primeros indicios, el incendio fue ocasionado por el "sobrecalentamiento" del sistema de aire acondicionado.