Deportes

¡Más incubadoras por favor!


Estudiantes de una reconocida universidad compartieron con sus compañeros las experiencias relacionadas con un programa de incubación de empresas en el que participan.

Después de exponer su proyecto y explicar en qué fase de incubación se encuentran, manifestaron que durante el proceso de búsqueda de información y documentación, se enteraron de unos seminarios que ofrece una entidad estatal que no es la que tradicionalmente atiende a micro y pequeños empresarios.

Más interesante que los seminarios relacionados con su proyecto, fue enterarse de que podían recibirlos de manera gratuita. Generalmente, para recibir una capacitación como esta, una persona tendría que pagar unos 2,000 balboas.

 

Por razones fortuitas se enteraron y participan.

¿Cuántas oportunidades más habrá y la gente no se entera, cuántos tesoros más permanecerán ocultos?

La universidad que acoge este proyecto con entusiasmo, lo hace con la visión de ofrecer otras opciones a los estudiantes, de incentivar el emprendedurismo, de prepararlos extracurricularmente para ser empresarios, de ofrecerles las herramientas para que conviertan sus ideas en proyectos concretos.

 

Y vemos cómo, al abrir este camino, simultáneamente se van abriendo otros, precisamente porque los centros educativos deben estar fuertemente conectados con la comunidad, con la sociedad, con su entorno.

Lamentablemente, todavía en nuestro medio, no se comprende cabalmente la dimensión de lo que es una auténtica comunidad educativa, que rompe con el tradicional esquema del centro educativo aislado de su entorno.

Si bien en algunos bachilleratos se incluye una materia que es evaluación de proyectos para estudiantes de VI año, todo queda en la teoría y en el desarrollo a tientas de un “proyecto”. Pocos centros educativos, y generalmente son los particulares, sí se vinculan con expertos asesores de otras organizaciones para “aterrizar” las ideas, que es lo que sobra entre los jóvenes.

 

Faltan más incubadoras en nuestros centros de enseñanza, para que eclosionen más proyectos grandiosos.

Es una oportunidad para que haya más emprendedores, los que tienen muy claro que: las cosas no suceden por sí solas, sino que uno mismo hace que sucedan, que es necesario tomar riesgos en la vida y disfrutar de estos desafíos, que hay que esforzarse y ser perseverantes, que actuar con honestidad es beneficioso.


fecha edicion
old id
607081
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América