Deportes

Más que los nombres, cuentan los valores

En mi concepto Panamá lo que necesita es educación y salud. La educación, desgraciadamente, ha sido muy descuidada y se nota por todas partes: desde el deterioro físico de las escuelas y los hospitales, la deserción escolar, las madres adolescentes, los niños que trabajan.


El próximo domingo se sabrá quién dirigirá los destinos del país en el quinquenio venidero, se habrán despejado incógnitas, el rejuego de fuerzas políticas asumirá nuevas formas y la joven democracia panameña habrá cubierto una nueva fase y entrado en un estadio de nuevos retos. Pero...¿Cómo Usted quisiera que fuera el nuevo Presidente de Panamá?.
Probablemente concluyamos en una lista interminable de características, pero para Doña Rosario Arias de Galindo se trata de condiciones muy específicas: Primero que todo debe tener un gran sentido de Patria y un gran amor por Panamá. Estar convencido de la responsabilidad que tiene de trabajar por su país, un grado muy grande de honestidad, integridad, prudencia, comprensión y tolerancia; y estar convencido también de que no todo lo va que hacer le va a quedar bien hecho, ni se lo van a aceptar. Pero que sobre todo va a hacer lo mejor posible por Panamá.
Para nuestra entrevistada más que los nombres cuentan los valores, la disposición, la tolerancia y el cariño por el país. Confía que, enmarcadas en ese contexto, las elecciones generales de mayo venidero, se mantendrán fieles a la transparencia demostrada en 1994 y 1999, y aboga porque la decisión del voto discrimine entre el amiguismo y la conciencia.
A más largo plazo, Rosario Arias de Galindo es de la opinión que el país debe volver a la enseñanza cívica, aquella que no solo plantea los derechos del ciudadano, sino también sus deberes, rechaza el paternalismo de Estado y considera como pilares básicos de una sociedad la educación y la salud.
Semblanzas: ¿Nos debe preocupar un eventual fraude el próximo dos de mayo?
RAdeG:No lo creo. Le pido a Dios todos los días, y estoy segura que nos los va a conceder después de los esfuerzos que hemos hecho en otras cosas, de continuar con elecciones claras y transparentes.
Semblanzas: ¿Cuál es la principal tarea que debemos resolver los panameños a través de las elecciones venideras?
RAdeG: Todas las elecciones deben trabajar en el sentido de unificar a la familia panameña, pero hay procesos que toman tiempo. Tenemos una cantidad muy grande de gente joven que no se ha tomado el trabajo de conocer las diferencias que hay entre una democracia y un gobierno militar. Están tomando partido porque sí, pero no tienen pautas claras, ni razones válidas entre cada candidato. Todo esto toma tiempo y espero que nos vayamos educando. Sin embargo hemos prendido bastante con dos elecciones muy sanas y muy bien llevadas, que han sido un gran adelanto para la ciudadanía.
Semblanzas: ¿Hay que abrirle paso a la renconciliación?
RAdeG: Tenemos muchas familias panameñas que tuvieron problemas de asesinatos de desapariciones que todavía no saben dónde están sus deudos. Que sufrieron humillaciones, exilios, despojos, muertes. Esas personas no todas tienen la misma capacidad para reaccionar, no se puede pretender que todos se recuperen al unísono, porque a alguien se le ha ocurrido que este es el momento para la reconciliación. Creo que la mayoría de los panameños hemos tratado de perdonar y dejar eso atrás porque uno no debe seguir arrastrando las cosas negativas en la vida. Pero para perdonar se necesita que la contraparte acepte la culpa y desee el perdón, pero hasta el momento no hemos tenido ninguna señal alguna ni de aceptación de culpa, ni de reconocimiento de nada indebido. Entonces que y a quién se va a perdonar si nadie cree que ha hecho nada incorrecto. Ahora reconciliación no es lo mismo que olvido. Si olvidáramos, no podríamos escribir la historia.
Semblanzas: Doña Rosario, en efecto, los dos momentos más críticos de esta situación que analizamos están en el golpe del 1968 y luego en la invasión del 1989. Durante mucho tiempo se ha reclamado esclarecer las muertes y desapariciones en el primer caso, pero, en ese mismo camino, cree Usted necesario que se esclarezcan las muertes de la invasión?
RAdeG: Si lo creo, porque hay personas que murieron, y en una democracia, cada uno tiene derecho a saber qué sucedió con un familiar, con un amigo. Hay que tener respeto a la vida de todos, y se debe investigar también.
Una saludable y aguda dama que pese a su condición octogenaria hace honor a su cargo de Presidenta Vitalicia de Editora Panamá América S.A. (EPASA). Cada mañana, de lunes a sábado, asiste, discute, sugiere y propone temas en las mesas de redacción de los diarios que edita esta corporación, y examina en detalle el estado de la impresión del día: la frase mal construida, el gazapo o la foto que proyecta mal una situación determinada. Sale de una reunión y, literalmente permite confirmar, cuando va hacia otra sesión, que los octogenarios también corren. Los temas del día no son su única preocupación, sino aquellos que habiendo sido noticia años atrás han quedado sin conclusión o sin respuesta final para los lectores. Los escudriña con una memoria prodigiosa y luego dice: "entonces hay que ver en qué han quedado". De hecho en las últimas semanas El Panamá América abrió una sección en la que va dando respuesta a esta inquietud.
Es la única mujer de los cinco hijos del ex presidente Harmodio Arias Madrid y Doña Rosario Guardia de Arias. A la muerte de su padre, en 1961, asumió las riendas de la empresa que este había fundado y siete años más tarde, tras el Golpe de 1968, inició una sostenida batalla por recuperar la editora, jornada que concluyó en 1989, después que la invasión norteamericana a Panamá derrocara a la dictadura militar.
Una biografía sobre el expresidente Harmodio Arias Madrid, elaborada por Mélida Sepúlveda, revela que la familia procede de España y Costa Rica, y en el último cuarto del siglo XIX se estableció en Coclé. Doña Rosario Guardia era oriunda de Coclé pero gran parte de su familia provenía de Parita.
Cuando Panamá se separa de Colombia, el gobierno recién establecido da 24 becas a estudiantes sobresalientes para comenzar la preparación de jóvenes panameños. Uno de los aspirantes a esas becas fue Harmodio Arias Madrid, quien había concluido sus estudios en Penonomé. El Futuro presidente de Panamá se ganó la beca en esa ocasión y en todos los años venideros. Fue eso lo que le permitió estudiar en Cambrige, Inglaterra y ser el primer panameño en elaborar una tesis sobre el Canal de Panamá, presentada en el London School of Economics.
Un diálogo fluido desarrolla Rosario Arias de Galindo al abordar el tema. No le resta espacio a ninguno de su progenitores en su formación, pero percibimos una deferencia particular hacia su padre.
"Nunca nos negó tiempo", afirma y estima que esa relación familiar influyó decisivamente en lo que ella misma sería más tarde. Recuerda como en las tardes cuando el expresidente leía en su hamaca, ella y sus hermanos comenzaban a acercarse poco a poco , hasta que los intercambios iniciales se convertían en una conversación prolongada y docente.
Experiencias como esas son las que le sirven a Rosario Arias de Galindo para afirmar de manera categórica que los componentes básicos requeridos por una población son salud y educación, y esta última -dice- comienza por el hogar.
Durante 56 años estuvo casada con e Ingeniero Industrial Gabriel Galindo Vallarino, padre de sus hijos: Gabriel, Carmen y María del Rosario, que le han dado ocho nietos y 11 biznietos.
Semblanzas: ¿En que aspectos debe centrar el Estado sus esfuerzos para combatir la pobreza?
RAdeG: En mi concepto Panamá lo que necesita es educación y salud. La educación, desgraciadamente, ha sido muy descuidada y se nota por todas partes: desde el deterioro físico de las escuelas y los hospitales, la deserción escolar, las madres adolescentes, los niños que trabajan. Un conjunto de problemas que demuestran la falta de educación que tenemos. Es necesario despertar en los niños el deseo de estudiar y aprender. Y la salud va cerca, porque si esos niños no tiene salud, no pueden estudiar.
Semblanzas: La pobreza en Panamá hace que una gran cantidad de estos niños no tengan cobertura educativa ¿Debe el estado panameño aumentar su presupuesto para dar una mayor atención a esos niños que quedan por fuera del sistema?
RAdeG: No es tanto cuestión de presupuesto sino cómo se reparte. Obviamente se está gastando mucho dinero en cosas que no tienen permanencia. A los niños se les da una educación muy superficial, no se les enseña a ser ciudadanos, a ser miembros de una familia, a afrontar el mundo que les espera. Los niños se levantan sin responsabilidad hacia su familia y su Patria, y la mayoría de los padres le transfieren su responsabilidad a las madres. Es un cuadro que genera un problema básico; el niño sin estabilidad, una condición importante para adquirir conocimiento.
Semblanzas:¿Ayudaría en algo incrementar los programas de alimentación en las escuelas?
RAdeG: Si lo creo, porque tenemos mucha pobreza, y son demasiados los niños que van a las escuelas con el estómago vacío
Semblanzas: En ese camino puede la empresa privada reforzar los esfuerzos oficiales?
RAdeG: Ha habido a través de los años muchísimos sectores de la empresa privada que se han ocupado de problemas de esta naturaleza, pero ¿qué pasa? Que el Gobierno abandona los proyectos, suelta su responsabilidad. Yo hice trabajo voluntario durante muchos años en el Hospital Psiquiátrico Matías Hernández, y mientras más hacíamos menos apoyo daba el gobierno. Creo que la empresa privada tiene responsabilidades que cumplir con la sociedad, y debemos preocuparnos pero tiene que ser coordinado y la responsabilidad primaria es del Gobierno.
Semblanzas: Cifras oficiales revelan que un alto porcentaje de jefes de hogar no superan el tercer grado de primaria ¿Cree Usted que el Estado panameño trata bien a la familia?
RAdeG. Es bastante obvio que el Estado no atiende lo que debe o lo que le corresponde. Es un problema viejo. Pero existe una sensación de paternalismo exagerado y se escucha todo el tiempo como se le exige al gobierno que cumpla ciertos requisitos. Al gobierno le corresponde, pero la comunidad debe responder. Hay un grado de responsabilidad de los padres, las maestras y los alumnos, y esas tres responsabilidades en conjunto pueden llevarnos a una buena educación, pero no es cierto que la responsabilidad sólo sea del gobierno. En mí concepto hace falta mucha educación cívica. El ciudadano parece creer que está para recibir solamente. Hoy estamos en un auge de derechos humanos, pero rarísimas veces escuchamos sobre los deberes que conllevan esos derechos humanos. Dónde están los deberes de los niños de cuidar la escuela, no destruir el mobiliario, los parques, etc; los deberes de los padres de no irrespetar a los maestros, de dar buenos ejemplos.
Semblanzas: ¿Y cómo evalúa el comportamiento de nuestra juventud?
RAdeG: Creo que debe desarrollar más su salud mental y física. Tengo la impresión que hoy día la juventud no tiene sentido de PATRA. No hablan de la Patria, de lo que van a hacer más tarde por su país. Eso en mi concepto viene de la ausencia de una educación cívica. El joven de hoy debe tener más respeto por las leyes establecidas. Nuestro sistema debe enfatizar más en la educación cívica, y muchísimo más en la educación de familia. Que padres e hijos se sientan parte de un grupo que es de ellos y se defienden y ayudan los unos a los otros, para convivir en armonía. Ese es un vínculo que se está perdiendo porque la juventud pasa demasiado tiempo fuera del hogar o dedicada a nuevos equipos tecnológicos que aun cuando expresan el progreso de la humanidad, tienden a fraccionar a las familias. Pareciera que estamos ante un sistema que nos deshumaniza.
Semblanzas: ¿Cómo ve en ese contexto la violencia intrafamiliar, la agresión contra las mujeres?
RAdeG: Vuelvo a la integridad y el respeto familiar. Si la evolución de esa familia se produce con un respeto del padre hacia la madre, y de esta hacia su cónyuge, es muy poco probable que se reproduzcan cuadros de violencia intrafamiliar. Lo que creo que pasa es que hay una violencia continua que conspira contra la unidad familiar, y la televisión y el cine por ejemplo nos acostumbra a escenarios cada vez más violentos, y de manera mucho más constante. A veces quisiera ver una película “tonta”, de flores, del mar, de ceñimientos lindos, pero no, siempre son violentas y negativas, y en las de detectives y delincuentes, los primeros son unos tontos, y los segundos los más vivos. Y en los temas de las películas de familia, los tontos son los padres, los vivos vienen de afuera a resolverles los problemas, y se justifican las faltas de respeto de los niños hacia los padres. Son temas dañinos que los niños no comprenden todavía pero los copian.
Semblanzas: Panamá libró una intensa lucha durante todo el siglo XX por la recuperación del Canal y su soberanía ¿Cómo evalúa Usted esta lucha y la recuperación final de nuestra soberanía y del canal mismo?
RAdeG: La hicimos con el máximo de esfuerzos de muchísimas generaciones y al final tuvimos un mínimo de traúmas, porque el traspaso no puede haber sido más armónico. No han existido mayores problemas, con lo que demostramos que los panameños podemos hacer bien las cosas si nos lo proponemos. El problema que tenemos es que con mucha frecuencia no nos importa cómo las hacemos. En lo administrativo pienso que vamos muy bien, y ojalá continuemos así; sobre todo no mezclar la política con el Canal; dejarlo totalmente independiente de ella, lo que no quiere decir que no nos interesa la vía , sino que lo ponemos a salvo de una inquietud que en otros momentos y otras etapas a veces produce situaciones irregulares, y no creo conveniente someter el Canal a esos vaivenes de la política criolla.
No se pueden situar los señalamientos de Rosario Arias de Galindo en el exclusivo plano de los observadores. Esa es sólo una parte. Cierto es que sigue con atención de lince lo que transcurre en el Panamá de hoy, pocos parecen mejor informados que ella, pero como ayer insiste en completar sus planteamientos con acciones cotidianas, siempre en busca de algo que hacer, con qué contribuir. Es sin duda su mejor manera de seguir siendo parte activa del país en el que cree, con el que ha soñado, por el que ha peleado y por el que sigue colocando, uno sobre otro, los ladrillos con que ha sido construido.


fecha edicion
old id
151377
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América