Luego de haber estado como pelota de ping-pong, caminando alrededor del Centro de Convenciones ATLAPA, se le permitió a la prensa nacional e internacional ingresar al recinto donde se realizaría la presentación del boricua Ricky Martin.
Lo curioso de todo es que nunca supimos quién fue el artista nacional que abrió el concierto, debido a la demora para entrar al lugar. Sólo escuchamos a lo lejos "Dame un beso helado", del panameño Alejandro Lagrotta. Pero al preguntarle a los presentes nadie lo había visto.
Aunque a Lagrotta se la ha subido el ego con su fama, creemos que se merece un poco de respeto y se le debe tratar como un gran artista, ya que es una figura prometedora para Panamá.
Desde antes que saliera el boricua a escena, ya los gritos de las fanática estremecían las Islas de ATLAPA. Aunque sus tres primeras interpretaciones fueron en inglés, las cuales el público sólo tarareaba, no fue motivo para que la excitación bajara.
No fue hasta su cuarta canción "Bella", que al unísono todos cantaron, mientras se deleitaban con los desprendimientos de prendas de vestir que el cantante realizaba para interpretar el siguiente tema.
Ricky se entregó al 100 por ciento a su público, en su mayoría chicas maduras, quienes recordaban la década de los 80, cuando este jovencito fue presentado como integrante de Menudo, en el Estadio Revolución.
Entre contoneos, movimientos sensuales, king boxer y pasos de samba, Martin no paró ni un segundo durante sus dos horas de concierto.
Tanta era la reciprocidad de alegría que recibía del público, que señaló: "donde está la manguera y el agua para formar la famosa mojadera de Panamá".
Los momentos más emotivos se dieron cuando interpretó sus grandes éxitos de antaño.
Luego de despedirse, su público lo aclamaba pidiendo otra canción. Entonces salió a escena con un estilo sencillo, despediéndose con el tema "Vuelve", dejando la esperanza de un pronto regreso.
Más que una imagen
Este capricorniano de 33 años inició su fama en 1984, cuando ingresó al grupo Menudo, remplazando a Ricky Meléndez.