Masahiro Tanaka ya es uno más del grupo. El japonés dice que puede caminar por las calles de Manhattan sin ser identificado, lo que le resulta imposible en Tokio.
Ahora aprovecha parte de su tiempo libre para jugar golf y pescar.
Al entrar en su tercera temporada en las Grandes Ligas, el astro de los Yanquis de Nueva York se puede comunicar con sus compañeros en inglés.
A los 27 años, está aclimatado a su nuevo ambiente, a Estados Unidos y la Gran Manzana.
"Realmente me he acostumbrado a todo aquí, de modo que me resulta un poco más fácil", afirmó.
Esta temporada será un poco más agitada para el pelotero japonés fuera del terreno. Su esposa, Mai Satoda, una estrella pop, dio a luz su primer hijo en febrero.
"Me siento feliz de tener un nuevo miembro en la familia", afirmó Tanaka. "Sí, todo será distinto en la vida cotidiana".
"Creo que al japonés, o al asiático, se le facilita vivir aquí debido a que tiene restaurantes y comercios y de todo", comentó.