El ex dictador Emilio Massera se negó ayer a prestar declaración indagatoria y un escrito en el que se quejó ser objeto de "una campaña de persecución y venganza", en una causa que lo investiga por el secuestro y desaparición de tres personas y el robo de sus bienes, informaron fuentes judiciales.
Massera permaneció en los tribunales por espacio de una hora, tras lo cual fue trasladado nuevamente a su de arresto (por tener más de 70 años) en otra causa por robo y apropiación de menores, en el marco de la represión ilegal durante la última dictadura (1976-83).
En el escrito presentado, el ex dictador dijo ser víctima de "una campaña de persecución y venganza" que atribuyó a "integrantes de las organizaciones terroristas que asolaron el país en la década del 70 y resultaron derrotadas militarmente por las Fuerzas Armadas de la Nación".
Massera había intentado evitar presentarse ante la justicia, alegando problemas de salud, por una reciente operación cardíaca, pero los médicos dieron el visto bueno y fue llevado a los tribunales.