Para Max Gómez, considerado al final como el Más Valioso del torneo Centroamericano de Clubes, la concentración en los minutos decisivos, fue la que nos dio la victoria.
“En el camerino hablamos, buscamos la concentración y la química que no funcionaba y gracias a Dios, llegó en el momento adecuado”.
“Yo nunca perdí mi confianza, sabía que todo el equipo y los fanáticos esperaban mis tiros de afuera. Me sentía confiado y no defraude”.
“El Misil” no podía darse el lujo de fallar, agregado, al tiempo que besaba y cargaba en sus brazos a su pequeña hija.
Para Gómez, el hecho de que jugadores como Peralta, García, Gonzalo y Bennett, hayan jugado mucho tiempo juntos en competencias internacionales, es clave. Todos sabemos como jugamos, la malicia, el coraje y las ganas de victoria, siempre están en cada uno de nosotros, dijo.